Cuatro hombres acusados de haber violado en grupo a una mujer discapacitada, incluyendo una agresión con una botella de vino, fueron liberados porque la enfermedad mental de la presunta víctima significaba que su versión de los hechos era “carente de crédito”.

Detalles angustiosos de la queja de la mujer de 31 años de edad fueron revelados el viernes en el Tribunal de Distrito de NSW, ya que los cuatro hombres inicialmente acusados de violarla solicitaron reclamar sus derechos legales.

El año pasado, el Director de Fiscalía (DPP) desestimó cargos de agresión sexual contra los depravados culpables del incidente sucedido en 2014: Jyles Cousins, Tyler Fenton, Matthew Lolicato y Marc O’Neill.

El expediente de pruebas compilado por los fiscales sobre el incidente nunca fue probado ya que los cuatro acusados nunca dieron evidencia o llamaron a ningún testigo.

Los documentos de la corte revelaron que el incidente que involucró a los cuatro hombres y a la mujer comenzó en un pub en un pueblo cerca de la frontera de Victoria y Nueva Gales del Sur, el 8 de junio de ese año. Y terminó con los cinco desnudos en el dormitorio de la mujer, con ella afirmando que “se turnaban para violarla vaginal, anal y oralmente, incluso utilizando “objetos extraños”.

Se afirmó que Cousins le había preguntado al personal del bar: “¿Qué pasa con esta chica? Es muy rara”.

Jyles Cousins

Se reveló en los documentos de la corte que la mujer había combatido el trastorno esquizoafectivo -un problema de salud mental similar al trastorno bipolar- desde 2005.

Después de que la mujer invitó a algunos del grupo, incluidas las mujeres, a continuar bebiendo en su casa, dejaron el pub antes de detenerse en un hotel para comprar una botella de vino.

Lolicato se encontró con un amigo en el camino y le dijo que se dirigían a la casa de la mujer «para violarla», a lo que el amigo declinó la invitación para unirse a ellos.

En una entrevista con la policía dos días después del incidente, la mujer afirmó que había comenzado a jugar un juego similar a “strip poker” (póker erótio), con los cuatro hombres, una vez que estuvieron en su casa. Pero ella afirmó que el juego pronto “se puso raro”, momento en el que entró en su habitación para ponerse un camisón, cuando fue seguida por los hombres que le quitaron la ropa.

Matthew Lolicato

Ella declaró que los hombres se agarraban a sus pechos antes de meter sus dedos en su vagina. Según los documentos, la mujer afirma que más tarde fue forzada a “golpear los penes de los hombres lejos de su cara” y que se “atragantó con uno de los penes de los hombres”.

En un momento dado, la mujer sintió que algo duro le forzaba a entrar en el ano por uno de los hombres. Fenton admitió haber intentado atacarla con una botella de vino, pero se detuvo después de que ella se opuso.

Tyler Fenton

Ella se percató que tenían una tarrina de margarina y un tubo de desodorante, antes de gritar, y fue cuando un hombre trató de penetrarla con una botella de vino. Luego se encerró en un baño durante 15 minutos.

Después de que le dijeran que el grupo iba a un club nocturno en la cercana ciudad de Swan Hill y no había espacio en su auto para ella, la mujer regresó caminando al pub local.

A las 9:20 se acercó al bar y reclamó que su bebida había sido alterada, pero cuando el gerente bajó la encontró divagando, fuera de sí y la llevó a la policía.

Le dijo al sargento que la entrevistó que había sido violada. Después de una entrevista fue llevada al hospital y evaluada por un médico que nunca había tratado previamente con un caso de agresión sexual. Señaló que “ella reporta tener sexo consensuado con ellos”.

Tres días después, el 11 de junio de 2014, fue evaluada por un médico diferente experimentado en casos de agresión sexual, quien observó que tenía múltiples lesiones.

Ella tenía “una pequeña herida en el ano, hematomas en su torso, enrojecimiento alrededor de su pezón y sensibilidad extrema en su pantorrilla”.

Según los documentos de la corte, la policía entrevistó a los cuatro hombres. Tres contestaron preguntas, mientras que O’Neill ejerció su derecho al silencio.

Marc O´Neill

Cousins dijo que creía que la mujer estaba actuando “bastante normal” en la casa. Sin embargo, en su entrevista, Fenton describió que la mujer no estaba actuando con normalidad cuando jugaba a las cartas.

Desestimando la moción que presentaron en favor del grupo, El juez Andrew Scotting cuestionó el movimiento del DPP de deslindar los cargos por los que estaban siendo acusados los cuatro hombres, alegando que los relatos dados por los acusados contenían “inconsistencias” y “en gran medida no toda la verdad”.

Daily Mail

También cuestionó las afirmaciones de la mujer alegando que carecían de crédito debido a su enfermedad, diciendo que sus heridas y otras pruebas ayudaron a “corroborar su versión” de los acontecimientos.

Pero el juez Scotting hizo notar que sus problemas de confiabilidad eran asuntos que la corte podría haber tenido en cuenta al evaluar la credibilidad de la mujer para determinar el caso.

Es lamentable que cuatro desalmados como estos estén sueltos y que una mujer, presa de su discapacidad mental, haya sido víctima de una aberración tan denigrante. Levantemos la voz para que se conozca su caso y se haga justicia.

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