Hasta ahora se han registrado 69 personas fallecidas tras la erupción del Volcán de Fuego que se encuentra en Guatemala, se dice que este volcán recibe este nombre debido a su constante actividad y es uno de los volcanes más activos de América central.

Existen compañías turísticas que ofrecen viajes a un volcán que se encuentra adyacente a Fuego, donde se permite acampar a los turistas para ver las constantes “explosiones” que tiene este volcán.

Camilo Toledo, un guía turístico del lugar, comentó haber hecho una excursión el día sábado (día anterior a la erupción del volcán) y dijo: “Parecía que estaba un poco más activo de lo normal, pero lo que sucedió el domingo fue una gran sorpresa”.

El director del instituto de sismología y de vulcanología de Guatemala, Eddy Sánchez, comentó que este volcán suele tener entre 10 a 16 “explosiones” por día y que durante el año pasado erupcionó un total de 12 veces.

Sin embargo, esta erupción había sido de menor magnitud que la del año 1974 en el mismo volcán; además, agregó que la situación se volvió más complicada debido a las lluvias, y los ríos desbordados que hacían que el flujo piroclástico fuera más peligroso.

“La lluvia lo hizo mucho más mortal” comentó y añadió que: “También significó que el esfuerzo de evacuación fuera mucho más difícil”.

La erupción del volcán expulsó humo a más de seis kilómetros y medio de altura junto a una enorme oleada de piroclásticos (la mezcla de humo, arena, ceniza y gases que es capaz viajar más rápido que la lava, alrededor de unos 100 kilometro por hora y puede tener temperaturas de hasta 700 grados centígrados).

El espiral de gas y ceniza se empezó a formar el domingo antes del mediodía, lucía tranquilo hasta después de unas tres horas y medias que bajo el lahar (mezcla de producto volcánicos que suelen buscar los causes de los ríos para desplazarse, pueden ser fríos o calientes) por la montaña.

Jorge Luis Altuve estaba en el volcán el domingo junto a la brigada de rescate de montaña buscando a un desaparecido de días anteriores y comentó que:

Al principio, pensamos que había empezado a llover. Pero después escuché que algo golpeaba mi casco de seguridad, y le dije a uno de mis colegas: ‘¡Esto no es lluvia; estas son piedras!’”.

La brigada pasó horas bajando la montaña a través de la nube de humo y ceniza.

Hilda López, una sobreviviente del pueblo de San Miguel Los Lotes habló de cómo la lava destruyó el pueblo. En ese momento, ella se encontraba junto a otros lugareños celebrando el nacimiento de un bebé cuando un vecino los llamó a gritos para que vieran como se aproximaba la lava.

No lo creíamos, y cuando salimos el barro caliente ya venía por la calle”, cuenta la mujer.

A kilómetros del volcán algunos observadores se acumularon en un puente mientras grababan el espiral de humo que se podía observar en el cielo, pero de repente echaron a correr tras ver cómo se acercaba una ráfaga de humo y ceniza por debajo del puente dándoles muy poco tiempo para escapar del lugar.

 

El puente fue consumido por la nube de humo en menos de 15 segundos. Otras fuentes indican que dos niños se quemaron en otro puente con similar estructura al estar observando la erupción del volcán.

Los pueblos que se encontraban en las cercanías del volcán fueron completamente consumidos, casas quemadas por las rocas fundidas, cuerpos encajados en el lodo que trajo el lahar; entre esos pueblos sumidos en barro y restos volcánicos se encuentra El Rodeo.

Francisco Quiche, sobreviviente de El Rodeo, dio testimonio de su tragedia. El hombre de 46 años que trabajaba como soldador tuvo tiempo de evacuar el lugar, pero desafortunadamente su hijo y su nuera no lograron escapar.

Francisco dio una muestra de sangre para poder identificar el cuerpo a pesar de que él asegura saber cuál fue el lamentable destino de su hijo. Poco después de que el lugar fuera evacuado, él regresó para buscarlo.

A través de un agujero en una pared de la casa del joven, el hombre pudo observar su cuerpo, teme que su nuera se encuentre en el mismo estado.

Tuvimos tiempo de irnos, gracias a Dios, pero lamento mucho la pérdida de mi hijo y mi nuera”, comentó Francisco entre lágrimas. “Mi hijo tenía solo 22 años, lo mismo que mi nuera, que estaba esperando un bebé”.

A unos 29 metros de distancia de la explosión, en la ciudad de Escuintla, han establecido una morgue improvisada para que las personas puedan ir e intentar identificar a sus parientes.

José Antonio Rivera, otra víctima, comentó haber contado nueve familiares desaparecidos entre el humo y la ceniza. “Mis hijos se han ido. Solo quedamos yo, mi esposa y un hijo”.

Por otro lado, los rescatistas han enfrentado muchas dificultades; algunos han tenido que regresar a las bases después de que sus zapatos se hayan derretido debido a las altas temperaturas, pero al menos han logrado llevarse a unos sobrevivientes con ellos.

Mario Cruz, portavoz de la brigada de bomberos dijo: “Estamos buscando personas que están desaparecidas, pero no sabemos cuántas”.

También comentó que seis niños fueron rescatados junto a su madre embarazada y que están siendo trasladados a un hospital local donde las victimas están siendo tratadas por quemaduras y problemas respiratorios.

El resto de los estragos que causó la erupción del Volcán de Fuego se han esparcido en gran medida cubriendo con ceniza pueblos y ciudades.

Las imágenes son estremecedoras 

Entre ellas la ciudad turística de Antigua y la cuidad de Guatemala donde el aeropuerto ha sido cerrado temporalmente debido a escombros que han caído en la pista de aterrizaje.

Las autoridades están realizando las labores de limpieza para reanudar las operaciones

La policía, el ejército, la cruz roja y una cantidad incontable de voluntarios se han dedicado a evacuar a las personas que no están en la capacidad de escapar por sí mismos. Ya más de 3000 personas han sido evacuadas a refugios.

El fenómeno natural ha dejado un saldo lamentable

Daily Mail / Telegraph

También se está trabajando en la recuperación de cuerpos, pero este lunes hubo algunos obstáculos cuando ocurrió otra erupción y un aparente deslizamiento de tierra en la ladera sur del volcán.

A pesar de que por los momentos la cifra de muertes es de 69, se teme que esta aumente exponencialmente cuando se logre remover el barro, la ceniza y todos los restos volcánicos que han logrado enterrar completamente pueblos.

Es una lamentable tragedia lo que está viviendo el pueblo guatemalteco. ¡Fuerza Guatemala! Compartamos un mensaje de solidaridad.