Para un abuelito pobre y desamparado, todo le puede ir mal en la vida, excepto si tiene un fiel compañero de cuatro patas que lo ama con todo su corazón por encima de todas las cosas.

Esta es la hermosa historia de amor y compasión que se hizo viral en las redes sociales desde que la asociación animalista Adopta Fundadog, ubicada en Monterrey, México, la difundiera en Facebook.

Se trata de un humilde abuelito llamado don Cirilo y su perrito rescatado al que bautizó como Chiquito

abuelito

Este buen hombre originario del municipio de Llera, que vive en Ciudad Victoria, en Tamaulipas, rescató al al peludito de una difícil vida en la calle.

El perrito estaba desnutrido, con lesiones en su piel provocadas por el sol y la falta de higiene, además de presentar problemas parasitarios. Pero, afortunadamente, eso no fue problema para don Cirilo.

El anciano se dejó tocar profundamente por la situación precaria del cachorrito y decidió convertirlo en su compañerito de vida. Desde entonces, ambos deambulan por el mundo juntos, sabiendo que se tienen el uno al otro, y realmente eso les basta y les sobra.

Cuando uno de los voluntarios de Adopta Fundadog se lo topó en la calle, no pudo con tanto amor y quedó tan conmovido con lo que vio, que decidió interrogarlo y le tomó unas fotos para publicarlas en las redes.

«Él es Don CirilO, mientras vende sus escobas cuida de su perrito a quien puso el nombre de Chiquito, un perrito que fue abandonado y quien hoy es su compañero de largas caminatas», se lee en la publicación viral.

Resulta que el adorable perrito, en lugar de quedarse triste y solito, acompaña todos los días a su humano ayudarlo en su trabajo de vendedor ambulante de escobas.

Pero, no lo lleva de cualquier manera. Debido a que Chiquito viaja hasta cuatro horas cada día, lo acomoda en una canastita de yute bien alcochonadita, ya que dentro tiene su mantita.

De ese modo, el perrito va cómodo y seguro, así evita que le pase algo malo en las calles y que se quede llorando porque podría echar de menos a su mejor amigo.

Además, si se siente abrumado puede meterse hasta el fondo para descansar. El sólo hecho de saber que tiene a don Cirilo a su lado en todo momento es suficiente para él y se siente tranquilo y feliz.

El peludo retoza cómodamente en la canastita, mientras el abuelito lo carga a paso lento por toda la ciudad. Y como Chiquito es un can muy vivaracho y curioso, de vez en cuando saca su cabecita para explorar lo que sucede afuera, o al menos asoma alguna de sus patitas para estirarse.

Desde que las imágenes del par se hicieron virales, los comentarios para ellos no paran. De hecho, son tan famosos que algunos ya los reconocen.

“Ayer me lo encontré en el microbús, el perrito está muy bien cuidado y es muy travieso, está hermoso. También lo veo muy frecuentemente en la calle lateral de Hospital General sentadito en la banqueta junto a su perrito. Lo trata con mucho amor”, dijo Martha Cruz.

Muchos han alabado la manera tan adorable en que lleva al peludito a pesar de las adversidades.

La relación que tienen los dos destila amor por todos lados, ya que a Chiquito no le importa pasar frío, cansancio o calor con tal de acompañar al abuelito. Y, don Cirilo, aunque ya le cuesta el paso de los años, jamás dejará de salir a trabajar para sobrevivir pero sobretodo para tener con qué alimentar a Chiquito.

Mientras algunos dejan de lado a sus mascotas, aun teniendo todos los recursos para mantenerlas cómodamente, este abuelo humilde no teme trabajar más duro para que a su peludito no le falte nada.