La Audiencia Provincial de Zaragoza ha condenado a Germán Melo, de 50 años, a tres años de cárcel por abusar sexualmente de su nieta de 5 años en marzo del año pasado, mientras dormía en la casa que ambos compartían.

También le han prohibido comunicarse con la menor y acercarse a ella a menos de 200 metros durante 10 años. Además, deberá indemnizar a los representantes legales con la ínfima cantidad simbólica de 1.000 euros y deberá participar en programas formativos y de educación sexual durante cinco años.

Los hechos sucedieron en la vivienda familiar apenas tres meses después de que su nieta hubiera llegado, junto con su hija, de Colombia, para vivir con el resto de la familia en Zaragoza.

La Sección Tercera de la Audiencia considera probado que en la madrugada del 12 al 13 de marzo de 2017, Germán Melo entró en la habitación de su nieta, de 5 años, que dormía junto a la hija del acusado, también de 5 años, y tras bajarle la ropa interior a su nieta, le palpó y lamió sus partes íntimas. La niña se despertó y se percató de que su abuelo le estaba chupando los genitales.

Posteriormente, el hombre dio a la pequeña un billete de cinco euros.

En el domicilio vivían el acusado, su esposa, varios de sus hijos, incluida la niña junto a la que dormía su nieta.

La niña se despertó y fue a contárselo a su abuela. La mujer se levantó y halló a su marido en el sofá, y tras reclamarle la atrocidad que había hecho, le dijo que se fuera de casa.

Tres días después, se produjo un altercado entre el ahora condenado y su hijo, en el que intervino la Policía, y la menor volvió a relatar a los agentes lo sucedido con su abuelo. Y el testimonio de la pequeña se mantuvo en las declaraciones dadas a la juez.

En la última visita oral, en enero, Melo negó los hechos y achacó las acusaciones a la mala relación que mantenía con su esposa y con el hijo de ambos.

“No me siento capaz de hacer una cosa de esas”, declaró ante los magistrados. Pero aunque reconocieron como veraz la mala relación, tanto el tribunal como el forense que examinó a la pequeña, dieron total credibilidad al testimonio de la niña.

De acuerdo al Código Penal español, cuando un familiar aprovecha la relación de superioridad o parentesco para abusar sexualmente de un menor, se le castiga con al menos, seis años de prisión y eso es lo que pedía la Fiscalía. Pero el Tribunal increíblemente suavizó la pena porque supuestamente la niña estaba dormida cuando sufrió el abuso.

Dijeron que a Melo no se le puede aplicar el agravante de aprovechamiento malintencionado de una situación general de superioridad porque la niña estaba dormida y, por tanto, no hubo ocasión para que el abuelo impusiera tal superioridad.

Al abuelo se le acusa de desnudar a su nieta, tocar sus genitales y practicarle sexo oral mientras esta dormía.

La sentencia, además, no puede ser mayor, según indicó el tribunal, porque el culpable no continuó abusando de la menor cuando esta se despertó y se dio cuenta de lo que le estaban haciendo, acudiendo a su abuela a relatar lo sucedido, lo que significa que no fue sometida o presionada por el abuelo para dejarse abusar por él.

A pesar de las protestas del fiscal, la Audiencia Provincial de Zaragoza impuso la polémica pena al culpable, la menor de las previstas para el delito de abusos sexuales a menores de 13 años, ya que según el tribunal “no parece haber sufrido ningún tipo de trauma”.

Heraldo de Aragón

Es inaudito hasta dónde puede llegar la ineficacia de un sistema legislativo, que premia las fechorías imponiendo penas ínfimas y multas ridículas, cuando el delito es evidente y los afectados son seres inocentes.

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