Una adolescente fue brutalmente atacada y decapitada fuera de su escuela por un acosador severamente perturbado, quien llevaba años tras ella, siguiéndole la pista paso a paso. Lamentablemente esta pobre niña que a penas comenzaba su vida no se encontraba suficientemente segura en su ambiente escolar, estaba desprotegida y el agresor aprovechó para llevar a cabo el macabro delito.

La agredió con una espada, en la villa de Kotma, en el estado central de Madhya Pradesh. ¿Quién puede estar tan perturbado como para hacer algo así? Esto se escapa de la comprensión de cualquier persona medianamente sana. Todos los medios de comunicación de La India reseñaron el alarmante caso de Pooja Panika, la pobre víctima de un enfermo mental. 

Un testigo que no quiso revelar su nombre, pero que sin embargo aseguró ser un antiguo profesor de la escuela de la adolescente, fue citado al decir que el atacante cortó el cuello de Pooja tres veces con una larga y afilada espada.

¿Cómo llegó una espada a manos de esa bestia? Después de cortarla dejó que cayera el arma y salió corriendo de allí. 

El profesor retirado que declaró sobre estos hechos llamó de inmediato a la policía para reportar el caso, que ocurrió a las 12:30 del mediodía. Pero era demasiado tarde, ya el agresor había desaparecido del mapa sin dejar rastro. 

Ninguno de los compañeros de la víctima presenció el caso, según la información oficial que se maneja hasta ahora, así que las autoridades no cuentan con otro testimonio que no sea el del profesor quien seguramente renunció a la escuela a causa del trauma. Presenciar un episodio así ha de ser la cosa más dura que jamás le haya pasado.

Al día siguiente la policía de la localidad arrestó en su propia casa a un hombre llamado Dilip Sahu, que supuestamente está conectado con el asesinato. Según la información que se maneja, familiares de la víctima le dieron esos datos a las autoridades. Eso significa que realmente se sabía que ese hombre acosaba severamente a la joven. No se sabe por qué no lo denunciaron antes. 

Mirror / Times of India

Se sospecha que Sahu también estuvo acosándola desde hace años, cuando ella rechazó educadamente su cortejo, así como el monstruo que le quitó la vida. Qué horror… Más nadie en la escuela hizo confesión alguna sobre este caso. No queda duda de que es necesario que estas jóvenes cuenten con mayor protección y vigilancia, tanto de parte de las autoridades de la escuela como de la policía local de ser necesario.

Manifestamos nuestro dolor y solidaridad hacia la familia de Pooja Panika. Esta adolescente estaba a penas comenzando su vida y es importante condenar duramente la tragedia que le ocurrió. Te invitamos a compartir la información con todos tus conocidos.