Anna Dovgalyuk, estudiante de derecho y activista feminista rusa, se ha convertido en menos de una semana en el tema de conversación del colectivo masculino. Todo debido a un acto reivindicativo con el que quiso darles una lección a aquellos “machos alfa”, como los llama, que adoptan la conocida postura de manspreading en los medios de transporte público.

La activista considera al manspreading (la postura en que los hombres abren totalmente las piernas ocupando más de un asiento), completamente ofensivo, por lo que decidió castigarlos del peor modo.

Anna llevó consigo una cámara oculta y empezó a grabar en el metro de San Petersburgo el momento en que sorprendía a todos los hombres que tuvieran esa despreciable postura vertiendo sobre ellos una mezcla de lejía con agua sobre la entrepierna.

Un acto que le ha costado el desprecio y miles de insultos por parte del colectivo masculino y de muchas mujeres que si bien consideran que esa postura no es nada agradable, tampoco consideran correcto que la activista los haya agredido de esa manera, en lo que consideraron incluso una violencia de género.

Manspreading es el término que se utiliza para definir a los hombres que viajan en transporte público abriendo tanto sus piernas que ocupan más de un asiento

La joven de 20 años de edad publicó el video en su cuenta de Instagram en lo que llamó un “manifiesto en contra de 70 hombres” que encontró se sentaban de modo ofensivo en el metro.

“Los hombres que demuestren su masculinidad alfa en el metro con mujeres y niños merecen desprecio”, escribió Anna en relación a un acto que ella calificó como agresión de género.

Luego explicó que lo que utilizó fue una mezcla de 30 litros de agua y 6 litros de lejía para vertirlos en las entrepiernas de los “mal educados viajeros”.

Rápidamente el video empezó a circular en las redes, desatando las más diversas reacciones, sobre todo de ira e indignación de hombres que no hicieron más que insultarla por su absurda manera de llamar la atención.

El video ha sido visto más de 3 millones de veces en Youtube y acumula más de 60.000 “No me gusta”, además de miles de comentarios.

Feminist Pours Bleach On Over 60 Men's Crotches To Fight 'Manspreading'"If you publicly show what kind of macho you are, we will publicly cool you off!"Feminist activist and Russian law student Anna Dovgalyuk has taken to pouring a bleach and water mixture on the crotches of unsuspecting men on the St. Petersburg Metro for their anti-feminist sin of "manspreading."How this fights The Patriarchy exactly remains unclear.In a "video manifesto," Dovgalyuk dumps the mixture contained in a water bottle onto over 60 men's crotches. Most are too stunned to react, but others attempt to confront her for her abhorrent actions."This solution is 30 times more concentrated than the mixture used by housewives when doing the laundry," she claims in the video, per The Sun. "It eats colours in the fabric in a matter of minutes — leaving indelible stains."Manspreading is a "disgusting act that is being fought around the world — but hushed up here," she adds."This is my new video manifesto, dedicated to the problem of manspreading," writes Dovgalyuk via Instagram. "The disgusting act that is being fought with around the world and it is hushed up in us. Men demonstrating their alpha-manhood in the subway with women and children around, deserve contempt. If you publicly show what kind of macho you are, we will publicly cool you off!"If Dovgalyuk's name or tactics seem familiar, you're likely thinking of her "upskirting" stunt, last year. The law student stood in the middle of crowded public places with her dress pulled up past her waist to expose her underwear. This was apparently meant to combat men filming women up their skirt, or "upskirting."And as with her most recent project, it remains unclear how this actually fights the problem she is claiming to address.

Publicada por Jason Hallman en Miércoles, 26 de septiembre de 2018

Muchos de los viajeros fueron tomados por sorpresa, sin ser capaces de reaccionar siquiera en el momento en que Anna vertió la mezcla en su entrepierna.

“Esta solución es 30 veces más concentrada que la mezcla utilizada por las amas de casa cuando lavan la ropa. Se come colores en la tela en cuestión de minutos, dejando manchas indelebles”, fue la sentencia de la joven. 

“El Manspreading es un acto repugnante que se está librando en todo el mundo, pero yo lo voy a silenciar aquí. Si muestras públicamente qué tipo de macho eres, recibirás públicamente tu castigo”, concluyó la activista.

Instagram / Anna Dovgalyuk

Al parecer no es la primera vez que se ve a esta mujer cometiendo este tipo de estridencias en público. Ya el año pasado se la vio en las calles levantándose la falda para exponer su ropa interior a fin de luchar en contra de los hombres que tienen la obsesión de grabar a mujeres en falda.

Esperamos que estos actos reivindicativos no se repitan de ese modo tan exacerbado en el futuro. Una intensa polémica que se ha desatado con justa razón. ¿A ti qué te parece? Compártelo con tus amigos.