A pesar de los esfuerzos de muchos por promover la inclusión, el respeto y la tolerancia se siguen produciendo actos de racismo en los que las víctimas sufren las consecuencias de la crueldad y el rechazo de los agresores.

Recientemente causó conmoción en la opinión pública el maltrato de un pasajero de la compañía de vuelos lowcost Ryanair contra una mujer de 77 años que viajaba a su lado.

Cuando se disponía a tomar asiento él le gritó: “No quiero sentarme junto a tu fea cara, tu puta fea cara”.

Todos los pasajeros se quedaron atónitos cuando el hombre comenzó a propinar insultos racistas contra la mujer de color que pidió que la cambiaran de lugar.

El incidente se produjo el pasado viernes en un avión en Barcelona, España, antes de efectuar un vuelo entre Barcelona y Londres Stansted. Uno de los testigos lo grabó todo con su teléfono móvil. En el vídeo, que ha sido reproducido más de 4 millones de veces, se puede apreciar cómo el hombre insulta a la pasajera e incluso amenaza con empujarla sino abandona el asiento.

La tripulación intenta mediar igual que los pasajeros, pero finalmente ella es cambiada de asiento. La hija de la mujer agredida interrumpió para decir que su madre era discapacitada y el hombre respondió: “No me importa si ella está discapacitada o no, si le dijo que salga, tiene que salir”.

Ante la intensa discusión una azafata se acerca para interceder, pero el hombre sigue amenazando a la mujer alegando que si se mueve de asiento la empujará. “Espero que alguien se siente allí porque no quiero sentarme junto a tu fea cara”.

 

Un pasajero que se encontraba detrás se puso de pie, se inclinó hacia adelante y colocó sus brazos en medio del hombre y la víctima de la agresión racista.

La hija de la mujer que sufrió el acto racista comentó que acudieron a la tripulación en cabina para quejarse, pero ellos negaron haber escuchado insultos racistas y les dijeron que llamaran al servicio de atención al cliente.

La reacción de la línea aérea ha causado una ola de indignación en las redes, la mujer de origen jamaiquino se mantuvo serena a pesar de vivir un momento tan desagradable.

Pero a pesar de eso el hombre no paraba de agredirla: “No me hables un puto idioma extranjero, puta vaca fea”, le dijo.

CNN

Ella padece artritis y viajaba junto a su hija, la agresión comenzó cuando el pasajero intentaba pasar a su asiento junto a la ventanilla y se irritó porque ella debido a su discapacidad se movió con lentitud para abrirle paso.

Muchos usuarios de las redes alegan que, en lugar de cambiar de asiento a la víctima, la aerolínea debió dejar en tierra al hombre que agredió a la mujer o al menos cambiarlo a él a otro asiento.

Después de tanta polémica, Ryanair escribió a través de su perfil de Twitter que reportó el acto de racismo a la policía de Essex. “Como ahora esto es un caso policial no podemos emitir más comentarios”.

En el vuelo viajaban varios parlamentarios británicos que también se mostraron indignados ante el hecho que se han sumado a quienes condenan a Ryanair por no proteger a la mujer y expulsar al hombre racista del avión.

Es compromiso de todos alzar la voz contra el racismo, comparte este polémico caso.