En la ciudad de Neryngri en Rusia, Anastasia Dmtrieva de 20 años fue brutalmente atacada por un hombre no identificado en un club nocturno, a causa de sus heridas ella se dirigió al hospital local al día siguiente para ser atendida y se encontró con la desagradable sorpresa de que el médico que la iba a atender era el mismo hombre que la había golpeado hacía apenas unas horas.

El momento del terrible reencuentro fue tomado en video por una persona que se encontraba cerca de ellos y al ver como el médico comenzaba a insultar y agredir físicamente a Dmitrieva sacó su celular y grabó tanto de la interacción como le fue posible.

No contento con la agresión física que le había propinado la noche anterior, el médico comenzó a decirle a la mujer que había muchos testigos que fácilmente podrían corroborar que ella fue la que lo había atacado primero en el club nocturno, sin mencionar que también la amenazó con enviarla a la cárcel si continuaba haciendo alegaciones contra él.

Verdaderamente no suenan como las declaraciones de un hombre inocente, mucho menos si a esto sumamos que mientras le decía todo esto a la mujer continuaba golpeándola y empujándola, como si intentara imponerse dominantemente sobre la situación.

En el video se puede ver como una enfermera de mediana edad se encuentra terriblemente incómoda por toda la situación, pero aun así intenta, sin éxito, bloquear la vista de la cámara que grababa toda la interacción. Ella misma más tarde detiene al médico cuando intenta lanzarse sobre la mujer.

Actualmente el médico llamado Vladimir Naumov ha sido despedido por el ministerio regional de salud debido a su violento comportamiento; sin embargo, se desconoce si su licencia médica ha sido revocada.

Durante su audiencia, las autoridades se negaron a creer la historia de Naumov en la que aseguraba que en el club nocturno él simplemente había defendido a una mujer que estaba siendo atacada por un grupo de mujeres.

No podía simplemente quedarme viendo esa masacre, cualquier hombre hubiese intentado parar la pelea”, declaró Naumov.

Daily Mail / The Guardian

Él también aseguró que en el hospital había actuado agresivo debido a la adrenalina de reencontrarse con una de las atacantes de nuevo y que “había sido provocado solo para filmar ese video. He estado trabajando en ese lugar por un año y medio, durante ese tiempo he salvado tantas vidas y ahora todo está arruinado por ese video”.

Sea cual sea la verdad se puede concluir que la violencia nunca es la respuesta para nada y el profesionalismo en vital a la hora de tratar con personas heridas o enfermas, por lo que es necesario mantener la cabeza fría y no dejar que los instintos de violencia sean los que manden nuestras acciones.

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