Andrea Carballo fue víctima de una pesadilla por años. ¿Su crimen? Mantener una relación sentimental con un individuo, del cual sufrió faltas de respeto, insultos y malos tratos en los más de 2 años de relación, y no lo había dicho a nadie.

Una fuerte pelea meses atrás fue el detonante que hizo que la joven, que acababa de cumplir 20 años, se atreviera a romper con el pasado que la atormentaba.

Fue entonces cuando decidió contar a su familia lo que realmente estaba sucediendo, y la madre trató de disuadirla para que lo denunciara. Y tras un largo proceso de convencimiento, lo hizo, ya que tenía mucho miedo, confesó la madre.

Pero la denuncia no fue suficiente, todo lo contrario. Al parecer, el desadaptado, de nombre Víctor Llorens, no estaría en paz hasta verla sufrir hasta la muerte. Y la pesadilla de Andrea continuó. Víctor había intentado atropellarla con su vehículo, por lo que tras la denuncia, Andrea consiguió una orden de alejamiento de 200 metros.

Su madre, ante los hechos relatados por su hija y al ver la reacción del joven, no podía respirar en paz.

“Me decían que estaba histérica y nerviosa, que me tranquilizara, y yo respondía ‘que esperáis, ¿a que me la maten?’, y me dijeron que eso no iba a pasar”, dijo entre sollozos, la madre de Andrea, Inmaculada.

Ante lo sucedido, el juez había dictaminado grado medio de peligro, pero las medidas tomadas no fueron suficientes. Un trágico incidente ha venido a poner fin el pasado de angustias y maltratos para Andrea.

La joven tenía protección policial y la noche del pasado viernes, aseguraron a su familia que habría una patrulla vigilando la zona, pero un descuido haría que el individuo se saliera con la suya.

A las 6:45 del domingo, Andrea se dirigía sola, desde su domicilio de Vila-real de a su lugar de trabajo, “Con el gorro de Navidad como todas las compañeras”, según cuenta su hermana.

Pero Andrea nunca llegó al destino. Según ha relatado un testigo, Víctor Llorens obligó a la joven a entrar a su vehículo, aplicando una fuerte violencia sobre ella.

“La forzó a entrar al auto, vieron cómo ella le chillaba de todo, pero él se la llevó y la estrelló y me la quemó en una gasolinera”, relató su hermana.

“Nos despertaron unos gritos horribles, como los de una persona que cree que la van a matar, y mi mujer y yo nos asomamos a la ventana. Vimos a un hombre que arrastraba por encima de un paso de cebra a una chica, cogiéndola por el pelo. Empezamos a gritarle que la soltara. Otros vecinos también lo hicieron desde sus ventanas. En pocos segundos ya la había subido al vehículo”, relató el testigo.

“Cogí lo primero que vi, una estufa eléctrica, y se la lancé, pero el auto se alejó sin detenerse. Todo sucedió en pocos minutos. Cuando el auto estaba llegando a la rotonda camino de Benicàssim (Castellón), estrelló contra una gasolinera. Un auto policial llegó a la escena, pero tras 20 minutos, la joven ya estaba muerta”, concluyó.

Lo que en un principio se especuló como un trágico accidente, ahora tras el esclarecimiento de algunos hechos, y las declaraciones de sus propios familiares, todo apunta a que se trató de un nuevo asesinato machista, con el posterior suicidio del autor del crimen, y desde ese ángulo, la policía continúa con las investigaciones.

En medio del profundo dolor por el sufrimiento al que fue sujeta Andrea y su trágica muerte, entre llantos sus familiares lamentan que la medida cautelar no haya sido suficiente.

“Al final se la llevó, la estrelló y me la quemó en una gasolinera. Esto lo hubiéramos podido evitar”, denunciaba la madre.

“Mire si no corría peligro mi niña. Se han equivocado y pasará más veces”, añadía el padre.

El hombre había sido visto conduciendo a toda velocidad hacia el norte desde la calle de Vila-real, donde fue visto por última vez llevándose por la fuerza a Andrea hasta la gasolinera, situada junto a la N-340, donde estrelló causando el incendio y la muerte de la pareja.

El País / La Sexta

Esperemos que las investigaciones sigan su curso y que este incidente sirva como precedente para que en un futuro se tomen medidas más drásticas cuando la vida de una persona está en juego, y se evite así engordar la cifra de feminicidios, que tanto aqueja a las sociedades hoy en día.

Nos solidarizamos con la irreparable pérdida de la familia de Andrea. Ayudemos a levantar la voz, compartiendo esta noticia.