Como si se tratara de una película de terror, la comunidad de El Muerto, en el Municipio de Valencia, estado de Carabobo, en Venezuela, tuvo que ser testigo de un brutal asesinato perpetrado en contra de un joven de 17 años.

La víctima, Yerson Eladio Aponte Sequera, fue desmembrado y devorado por sus vecinos después de desatarse una acalorada discusión por una deuda de dinero.

Según revelaron fuentes locales, el menor acudió a la casa de sus vecinos, con quienes mantenía una buena relación, pero repentinamente empezaron a discutir por la deuda pendiente que ascendía a 500.000 bolívares un poco más de 40 mil euros a la tasa establecida por el gobierno y a la que solo ellos tienen acceso. 

Si hacemos la conversión tomando en cuenta que a los venezolanos les cuesta 283.000 bolívares adquirir un euro al día de hoy en el mercado negro, la deuda equivale solo a 1,76 euros.

Lo que vino después fue un irremediable golpe en seco sobre la cabeza del joven con un tubo, quitándole la vida de inmediato.

Al darse cuenta del asesinato cometido, con ayuda de otros tres miembros de la familia, cargaron el cuerpo del joven a un terreno cercano a la vivienda, y no contentos con el atroz crimen, trataron de ocultar la evidencia del brutal ataque de la forma más macabra:

Le arrancaron la piel y los músculos de las partes en las que tenía mayor cantidad de carne, es decir las mejillas, los brazos, los glúteos y los muslos; fueron cortadas a ras de los huesos, para evitar la putrefacción y que les delatara la presencia de un cadáver por su olor”.

“Pero después, optaron por asar su carne en una fogata y comérsela a trozos”.

“Tras terminar de devorar a su vecino, los hombres enterraron los huesos en una fosa, para impedir que los buitres hicieran acto de presencia y se supiera del delito”, informaron los detectives del Eje de Homicidios de la Policía científica.

Tras las investigaciones, confirmaron que los presuntos involucrados en el homicidio son dos primas de la víctima de 15 y 16 años, un vecino de 17 y el padre de este último, un hombre de 40 años.

El adolescente llevaba desaparecido por más de 5 días, lo que llevó a su familia a buscarlo por toda la zona. Y para colmo, los presuntos asesinos fingieron participar en la búsqueda.

Pero un dato les llamó la atención y es que precisamente los involucrados trataban de justificar su ausencia con otros argumentos, tratando de convencerlos de que se había ido de casa.

Tras las sospechas, acudieron las autoridades para interrogarlos y finalmente terminaron confesando su culpabilidad y los detalles de cómo padre e hijo asesinaron al joven, y dando pistas de dónde escondieron sus huesos.

“Sabemos que discutieron por 500,000 bolívares, pero no sabemos quién los debía, ni quién quería quedarse con ese dinero”, dijeron los familiares de la víctima a medios locales.

Por su parte, oficiales del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC), lograron encontrar los restos del joven, que todavía tenía adherido algo de piel y músculo y tras las pruebas correspondientes de ADN, confirmaron que pertenecían a la víctima.

Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas / Carabobeño

Los acusados inmediatamente fueron detenidos por las autoridades y trasladados al penal de la zona, donde fueron dispuestos en celdas separadas al resto de los reos, ya que los demás reos temían ser devorados por la “familia de caníbales”.

Es estremecedor tener conocimiento de un relato como este, que parece increíble de creer. Lamentablemente, es un hecho real y triste de lamentar, y todo por una simple discusión por dinero. Esperamos que caiga todo el peso de la ley sobre los responsables.

Dejarse cegar por las pasiones puede pasarnos factura, y en muchos casos que se cobren vidas inocentes. No dejes de compartir esta noticia con tus amigos.