Una vez más un brutal crimen tiñe de sangre las estadísticas de violencia de género en Argentina, en Rosario, un hombre asesinó a su esposa y abandonó a su hija recién nacida junto a su cadáver. Posteriormente se disparó.

Lucas Martina, de 30 años, el asesino, llegó durante la madrugada a la casa de su madre y le dijo que “se había mandado una macana”, y que le dejaría su moto porque la iba a necesitar.

Salió al callejón más cercano a la casa y se disparó en la cabeza, a tan solo metros de ahí yacía sin vida el cuerpo de su pareja, Aymara Jesús Zehnder, de 20 años, y junto a él el de su bebé recién nacida que dormía junto a su madre fallecida.

Aymara había recibido dos puñaladas en el cuello, él la asesinó y dejó su cuerpo acostada sobre la cama, cerró la habitación y salió a confesar su crimen.

La pequeña bebé que tenían en común, de tan solo 15 días de nacida, se quedó abandonada en la escena del crimen.

Los agentes de la policía se acercaron al lugar, y confesaron que pensaron que la pequeña también había muerto, pero al aproximarse notaron que dormía y la trasladaron a un centro hospitalario donde fue evaluada por médicos que afortunadamente determinaron que estaba en buen estado de salud.

De acuerdo a información suministrada por un testigo, la bebé fue entregada a su abuela materna.

Uno de los vecinos de la pareja relató “Es una pesadilla, ninguno de los que vivimos alrededor de la casa de estos jóvenes escuchamos alguna vez una pelea o discusión. Ayer estuvieron caminando con su bebé como si nada”.

El barrio Las Parejas, se había mantenido por un tiempo lejos de los crímenes de este tipo, pero días antes al homicidio de Aymara una mujer de 30 años fue asesinada tras recibir el disparo de una escopeta.

Lucas intentó suicidarse, pero la bala que disparó impactó sobre una placa de acero quirúrgico que habían colocado en su cabeza un año antes y el disparo se desvió a otra dirección.

La madre de Lucas tuvo que enfrentarse a la horrible escena de ver el cuerpo de su hijo junto a un revólver de calibre 32, sin imaginar el crimen atroz que había cometido y que había dejado huérfana a su nieta.

Ella fue quien alertó a las autoridades policiales para que fueran a investigar el hecho.
El asesino permaneció agonizando en un centro hospitalario, Eva Perón de Granadero Baigorria, donde perdió la vida 24 horas después de su ingreso.

Se presume que los celos fueron lo que pudo motivar al hombre a actuar con violencia contra su pareja, en la comunidad lo conocían como “El loco Martina”. Tenía problemas de adicción a las drogas, sus ex parejas lo acusaron por ser violento.

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Aunque con Aymara había mantenido una relación más estable y duradera que las anteriores todo tuvo un desenlace fatal.

Aymara era ama de casa, hija de padres trabajadores y buenas personas, según relataron los vecinos.

Todos están consternados ante esta tragedia, es muy importante denunciar cualquier acto de maltrato antes de que sea demasiado tarde. Comparte esta estremecedora noticia.