“Me duele mucho el atroz modo en que se llevaron la vida de ella y de sus hijos”, es el dolor inevitable de cómo la muerte y el horror tocaron a la puerta de una pobre mujer e invadieron de temor un vecindario en Santo Domingo, República Dominicana.

Reyna Encarnación, y sus hijos: Emily Daniela, Rajamín y Ángela, de 10, 9 y 6 años, respectivamente, aparecieron muertos dentro del hogar familiar, cuyos cuerpos permanecieron encerrados durante 5 días.

Pero este no es un crimen cualquiera; los familiares de Reyna y los vecinos del lugar no pueden todavía superar el trauma tras haber vivido días de horror al ser testigos del acto más depravado por parte de un psicópata.

“Si hubiera sufrido del corazón, literalmente me muero”, manifestó un familiar de las víctimas.

“Fue un crimen horrible por lo cruel e inesperado, Reyna jamás esperó que ella y sus hijos fueran el blanco de su pareja”, declaró un familiar.

Fue el nauseabundo olor que se desprendía de la vivienda lo que levantó la sospecha de los vecinos, quienes dieron la voz de alerta a las autoridades.

“No vimos nada, no sospechamos nada, fue por el mal olor que nos dimos cuenta que ahí había muertos”, dijo una vecina.

Pero las autoridades jamás imaginaron encontrar una verdadera escena macabra en el hogar, que los propios lugareños apodaron como “La Casa del Terror”.

“La madre asesinada de varias puñaladas y con contusiones vaginales, 2 niñas violadas y estranguladas, el cuerpo del niño colgado de 2 corbatas… y hasta el perrito de los niños, también muerto”, fue la escena macabra que se encontró en La Casa del Terror.

Parecía la obra de un demente endemoniado, el mismo que era la pareja de Reyna y padrastro de los niños, quien después del brutal hecho, decidió ir a la playa con una amiga como si nada hubiera sucedido, sin mostrar indicios de la atrocidad que acababa de cometer.

“Sólo de imaginarme todo lo que le hizo y todo lo que padeció, me destroza el corazón… no puedo dormir”, dijo Ángela García, una pariente cercana a Reyna.

El sujeto, identificado como Víctor Alexander Puertoreal, conocido como Alex o “El Chamanchacra”, cae en la categoría de lo que las autoridades llamaron “un psicópata”.

“El es más que un criminal, es un asesino atroz, con condiciones especiales de criminalidad, pero no es una persona demente”, declaró Berenice Reynoso, fiscal del Distrito.

El hombre de 28 años se caracterizaba por su larga cabellera, vestimenta estrafalaria y viajar en moto.

Mantuvo una relación sentimental con Reyna por más de 2 años, con la que decidió irse a vivir junto a sus hijastros, quienes por razones económicas eran criados por diferentes familiares.

A pesar de la crueldad del hecho, Ángela García confesó no guardar rencor alguno contra el agresor.

Las características de este crimen indican que no es el inicio del actuar delictivo del Chamanchacra, porque estaba completamente insensibilizado ante la atrocidad cometida.

Los lugareños, por su parte, manifiestan no poder superar el trauma de lo vivido y dicen que “es una escena que jamás podrán borrar de sus mentes”.

La familia se refugia en los recuerdos de los pequeños para guardar en su corazón la inocencia que les fue brutalmente arrebatada.

En relación al criminal, actualmente se encuentra recluido en una prisión de alta seguridad en espera de un juicio. Sin embargo, la comunidad ha hecho presión para que se modifique la ley y pueda ser condenado a cadena perpetua y hay muchos que incluso piden su pena de muerte.

Univisión

Es necesario que este tipo de atrocidades no queden en la impunidad. Comparte esta noticia para que la muerte de estas víctimas no haya sido en vano.