En la ciudad de Pretoria, Sudáfrica, una pareja conformada por las esposas, Joey y Anisha van Niekerk, desaparecieron el 10 de diciembre sin dejar rastro alguno, después de asistir a un funeral.

Los vecinos y familiares de la pareja alertaron a las autoridades policiales sobre la desaparición de la pareja cuando ninguna de ellas regresó a casa.

Seis días después de las denuncias de desaparición, los oficiales encontraron el coche que pertenecía a la pareja quemado pero no había rastro de Joey o Anisha.

Las investigaciones policiales continuaron y el 28 de diciembre lograron ver varios huesos a lo largo de una carretera en Mooinooi, la ciudad donde residenciaba la pareja.

Después de hallar los huesos de Joey y Anisha, la policía empezó a recoger información sobre los culpables de la muerte del matrimonio van Niekerk que habían estado casadas ​​por tres años.

Las autopsias indicaron que ambas mujeres antes de ser asesinadas fueron secuestradas, robadas, violadas y finalmente, quemadas por ocho hombres de la zona. Al identificar a los culpables la policía sudafricana los acusó por los delitos.

Los hombres enfrentarán dos cargos de asesinato y cargos por secuestro, robo, violación y posesión ilícita de armas de fuego. Las edades comprendidas de los ocho acusados son entre 18 y 53 años.

Muchas personas están alarmadas ante el horrible ataque que sufrió el matrimonio van Niekerk. Sus amigos y familiares clasificaron esas últimas semanas “como una pesadilla”, así lo dio a saber Wynand van Niekerk, el hermano de Anisha.

Cindy Maotoana, presidente de un grupo LGBT en Limpopo, una ciudad cercana a Pretoria, afirmó que la comunidad estaba corriendo peligro, sobre todo las mujeres lesbianas, después de varios llamados que habian hecho personas homofóbicas sobre las “violaciones correctivas”.

“Las personas LGBT se esconden porque tienen miedo de ser violadas y quemadas brutalmente… así que estamos aquí solicitando apoyo de la provincia”, dice Maotoana.

La comunidad sudafricana recordó el caso que sufrió Nonkie Smous, en abril del 2017, cuando fue violada, asesinada y también quemada por ser lesbiana.

Muchas de las personas escribieron en las redes sociales recordando a la pareja y también denunciando la violencia y discriminación por parte de un pequeño grupo homofóbico.

Pink News

En la red social de Twitter un usuario escribió: “Algunos periódicos omitieron que eran una pareja, no está bien. Violencia contra #lesbianas una vez más / mal informado”.

Durante el transcurso del juicio se descubrió que el hombre acusado por liderar el brutal ataque dijo que él y la pareja fueron “buenos amigos”. Según el acusado, siempre iban a visitarlo a su tienda y las ayudaba con sus caballos.

Es horrible el resultado trágico que tiene la intolerancia y es algo que nunca debe suceder.

Todos tenemos el derecho de ser libres y amar a quienes queramos porque a la final, la unión y el amor, gana. ¡Comparte y comenta este atroz hecho de intolerancia!