Han salido a la luz las primeras imágenes de las graves heridas sufridas por la madre, de 34 años, que fue brutalmente atacada por dos perros de la policía, mientras lanza una campaña en Go Fund Me para conseguir fondos, para dar una Navidad apropiada a su familia.

Estas son las horribles imágenes de las heridas sufridas por una madre, que fue salvajemente atacada por los perros. ADVERTENCIA: CONTENIDO EXPLÍCITO

Beata Obuchowska sufrió horribles heridas a causa del ataque de un pastor alemán y un pastor belga. Los perros la golpearon, arrancando carne de su brazo hasta el hueso, mordiéndole las piernas y los dedos.

Desde el ataque tan salvaje, ha sufrido 24 operaciones, incluidos injertos de piel y amputaciones de dos dedos.

En octubre de 2014, la Obuchowska había comenzado a trabajar para Nijamul Islam, propietario del complejo en la granja alquilada Warren Farm, en Great Amwell, Hertfordshire. Por 57 euros diarios, ella cuidaba más de 100 perros.

“Parecía bastante simple. Había trabajado para Nijamul el año anterior en una granja diferente y confiaba en poder hacer el trabajo“, dijo Beata.

Pero, a solo tres días de su empleo, Obuchowska se quedó sola. Vio a los dos perros fuera de sus jaulas, pero cuando intentó persuadirlos para que volvieran, se abalanzaron sobre ella.

La madre, originaria de Polonia, recordó el horrible incidente:

“Me atacaron brutalmente, me arrancaron la ropa y me mordieron los brazos. Eran tan agresivos que me rompieron los brazos. Estaba demasiado débil para luchar contra ellos. Probé todo lo que pude para quitárselos. Los pateé, les mordí la nariz e incluso los besé, pero nada funcionó”.

“No había nadie cerca para escuchar mis gritos de ayuda. Esos perros estaban decididos a matarme. Yo era como un juguete para ellos. Traté de levantar una piedra, pero fue inútil, no pude golpear a los perros lo suficientemente fuerte”.

Después de 10 minutos, el Pastor Alemán dejó al otro perro para continuar el ataque, pero para esto, Obuchowska estaba demasiado indefensa.

“Pensaba en mi hija de cuatro años, sabía que necesitaba sobrevivir por ella.Vi mi dedo colgando de un hilo en mi mano derecha, así que le di al animal mi brazo izquierdo para que lo comiera en su lugar”.

“No sentí ningún dolor. Estaba totalmente shockeada”.

“De repente, se me ocurrió fingir estar muerta, y el perro fue a beber agua de un charco, luego perdió interés y se fue”.

Cuarenta minutos después de que comenzara el feroz ataque, el propietario de la finca, quien no tenía relación con los perros, encontró a Obuchowska y la ayudó a subir a su furgoneta para que estuviera segura, logrando así salvar la vida de la mujer.

Cuando Nijamul regresó minutos más tarde -antes de que la policía y los paramédicos llegaran – le dijo a Obuchowska que contara a los oficiales que el ataque había ocurrido en la carretera, para así él poder librarse de culpa.

Los paramédicos llevaron de urgencia a Obuchowska al Hospital Lister, Stevenage.

Obuchowska continuó su relato:

“Mi brazo izquierdo tenía 15 cm de hueso visibles, donde los perros habían arrancado la carne. Mis heridas fueron tan graves que estuve en el hospital durante tres meses y estuve constantemente saliendo y entrando al quirófano”.

En julio de este año, Nijamul Islam, de 44 años, se declaró culpable de tres cargos de causar sufrimiento innecesario a un animal protegido, dos cargos de ser el dueño de un perro que causó lesiones peligrosas fuera de control en una lugar público y la violación de una descalificación impuesta después de la condena en el Tribunal de la Corona de St Albans.

Tras dicha declaración, fue condenado con la pena de dos años y medio de prisión.

En la corte, se supo que a Nijamul se le había prohibido tener animales por 10 años después de haber sido condenado por 27 cargos de sufrimiento innecesario a los animales en noviembre de 2012.

“Nijamul solo tiene que cumplir uno o dos años de prisión. Todavía tiene brazos normales, mientras que yo perdí la sensibilidad en la mayor parte de mi cuerpo y ahora mi hija de siete años tiene que ayudarme a trabajar”, dijo Beata.

“Sufro de pesadillas y recuerdos del ataque”.

“Compré un Jack Russell el año pasado porque no quería que mi hija tuviera miedo de los animales, especialmente después de lo que me sucedió…Pero ahora estoy aterrorizada de los pastores alemanes y no soporto estar cerca de ellos”.

“El ataque no fue mi culpa y ahora la Navidad se arruinará para mi familia”.

Por tal motivo, Obuchowska ha creado una página en GoFundMe con la esperanza de que los internautas se sensibilicen con su situación y la ayuden a brindar una Navidad digna para su familia, ya que ahora no puede trabajar.

Si deseas colaborar con Beata Obuchowska, puedes hacerlo aquí.

Go Fund Me / Daily Mail

Una terrible pesadilla, de la que afortunadamente salió librada con vida, pero es largo el camino que le queda por recorrer. Esperamos que con los corazones generosos de todos los que están ayudando a esta pobre mujer, salga adelante.

¿Te parece justa la condena que recibió el dueño irresponsable de los perros que atacaron brutalmente a esta mujer? Déjanos saber tu opinión y comparte esta noticia con tus amigos.