Lo que en un inicio debió ser el día más feliz para una mujer, cuya identidad se desconoce, terminó en una dolorosa e indescriptible tragedia por un error médico cometido en el Hospital de Ninewells, en Escocia, por la doctora Vaishnavy Laxman.

Laxman, de 41 años de edad, causó la muerte accidental del bebé prematuro de 25 semanas dentro del útero de su madre mientras atendía un parto fallido.

Según las declaraciones, el bebé no se encontraba en la posición adecuada para nacer -venía de nalgas-, por lo que la ginecóloga en lugar de practicarle una cesárea, decidió forzar la situación para que naciera de modo natural.

En su intento por conseguir el parto natural, empezó a aplicar su fuerza tirando de las frágiles piernas del bebé. La maniobra causó que todo el cuerpo del bebé se desprendiera de su cabeza, al tener el cordón umbilical enredado en el cuello. Finalmente quedó su cabecita inmóvil dentro del útero de la parturienta, siendo decapitado. ¡Una terrible tragedia!

Posteriormente, otros dos médicos tuvieron que practicarle cesárea a la mujer -la que le tuvieron que haber hecho desde un inicio- para así poder extraer la cabeza del bebé.

Después de la extracción, pegaron la cabeza al cuerpo inerte del bebé para que su madre pudiera darle su primer y último abrazo antes de despedirse.

Esas fueron las declaraciones que ofrecieron en el “Medical Practitioners Tribunal Service”, el Tribunal de Manchester y se dijo que la madre ni siquiera estuvo con trabajo de parto en ese momento.

Durante la audiencia, la madre se enfrentó a Laxman y en un angustioso intercambio al otro lado de la sala la miró y le dijo:

“No te perdono, no te perdono”, mientras la doctora no hacía más que mirar hacia el suelo.

Se dio a conocer que la mujer había roto aguas a las 25 semanas de embarazo, y tras un examen, se descubrió que el bebé tenía el cordón prolapsado, y estaba en posición de nalgas, mientras que el cuello uterino de la madre tenía apenas una dilatación de 2 cm. 

“Me hicieron un escáner la semana anterior y ya sabíamos que estaba de nalgas, y me dijeron que si no cambiaba de postura, me harían una cesárea. Cuando me llevaron a la sala de partos, nadie me contó lo que estaba sucediendo. Seguían diciendo que el bebé tenía que salir, pero nadie me miró a los ojos, ni me dijeron lo que harían“, declaró la madre.

“Buscaban desesperadamente el latido del corazón del bebé, y al no sentirlo, fue entonces cuando dijeron que tenía que salir…. como sea”.

“Intentaron dos veces cortarme el cuello uterino y nadie me dijo que lo iban a hacer. No hubo anestesia. Les dije ‘no se siente bien, deténganlo, qué está pasando, no quiero hacerlo’, pero nadie me respondió de ninguna manera”, continuó la mujer.

La mujer relató que después del trauma que vivió, en medio del insufrible dolor, se acercó Laxman para decirle cuánto lamentaba lo sucedido.

Después dijo que jamás aceptará que su bebé nació muerto, “mi bebé no nació muerto, fue decapitado”.

“El médico se me acercó y me dijo que la Dra. Laxman había decidido que no iba a haber una cesárea y vi que le tiraba de los pies y del cordón al bebé y le dijo a la paciente que empujara. Eso es algo que no puedes olvidar y la paciente estaba muy angustiada”, dijo por su parte la partera.

Durante el juicio también se supo que Laxman hizo tres intentos para cortar el cuello uterino con unas tijeras, pero la cabeza del bebé se separó de su cuerpo y su cabeza quedó atrapada dentro del cuerpo de la madre.

“El bebé tenía latidos cardíacos, era lento, pero no estaba muerto. La Dra. Laxman tomó la decisión de intentar un parto vaginal y esta fue la elección incorrecta. Nunca deben usar un parto vaginal en esa situación”, fueron las declaraciones del juez tras escuchar a las dos partes.

Laxman, por su parte, negó haber contribuido a la muerte del bebé, y manifestó una vez más su pesar por lo causado.

“Ella sabe que no hay palabras que puedan suavizar su dolor, pero sabe que lo que estaba tratando de hacer era lo mejor para dar a luz a su bebé de manera rápida y tenía buenas intenciones de corazón”, dijo el abogado defensor Gerard Boyle QC, en nombre de Laxman.

Daily Mail

Es una dolorosa tragedia. Ciertamente, no hay palabras para consolar a una madre que pierde a su bebé en tales condiciones. Pero es preciso que se haga justicia.

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