Los médicos, enfermeras y todos los profesionales de la salud son personas que deben estar comprometidas con el bienestar de sus pacientes. De sus conocimientos y desempeño depende la salud de quienes están bajo su cuidado, y cualquier error pondría su vida en peligro.

Pero lamentablemente, no todos lo asumen así, en algunos casos la negligencia del personal sanitario causa daños en los pacientes que a veces son irreversibles.

Por eso es tan importante que tienes tienen la responsabilidad de velar por el bienestar de los pacientes tengan extremo cuidado con cualquier detalle que los perjudique, su vida está en sus manos, sobre todos si se trata de niños indefensos.

Recientemente salió a la luz el caso de un bebé de 10 meses que sufrió quemaduras de segundo grado mientras estaba ingresado en un centro hospitalario de Florida.

El pequeño ingresó en el hospital tras ser diagnosticado con una enfermedad pulmonar crónica.

Sus padres se quedaron consternados al ver que tenía quemaduras de segundo grado, sobre todo en la parte inferior de su cuerpo.

Ellos denunciaron la situación, alegan que el bebé recibió un baño que no fue autorizado por ellos y que le habría causado las quemaduras por tener contacto con agua muy caliente.

El pobre bebé sufre intensos dolores por las lesiones que le produjeron las quemaduras, en una de sus piernas se desprendió la piel.

Cuesta comprender cómo el personal que lo atendía no se percató de lo que sucedía a tiempo para revertir los daños.

Su familia espera que se haga justicia, un pequeño inocente que se encontraba en el hospital luchando por superar duras adversidades de su salud no merecía tanto sufrimiento.

Univisión

Las autoridades policiales están investigando el caso para tomar las medidas necesarias y que los responsables del acto de maltrato paguen por su crimen.

Hay que denunciar y condenar la negligencia y el maltrato. Compártelo.