Usualmente, es fácil saber cuando una mujer se encuentra embarazada por los claros síntomas que se presentan, como mareos, náuseas, retención de líquido, entre otros. Sin embargo, es sorprendente saber que algunas mujeres simplemente ignoran o no padecen ninguno de los síntomas asociados a la gestación.

Beth Bamford, es una mujer que ignoró cómo crecía su vientre y pensaba que se debía a que estaba comiendo de más. Pero la sorpresa de dar a luz, no a uno si no a dos bebés, la golpeó de la forma más insólita posible.

La chica de 21 años, quien anteriormente ya había sido madre, explicó que se encontraba durmiendo junto a su novio cuando tuvo un dolor en su vientre y unas ganas incontrolables de ir al baño. Y en esa visita nocturna al inodoro fue cuando la sorpresa llegó, Beth expulsó al primer bebé, Freya de casi 3 kilos.

Aterrada y notablemente impactada por lo ocurrido, llamó de emergencia a una ambulancia. Los paramédicos durante el trayecto guiaban a la nuevamente madre en cómo sobrellevar el imprevisto parto de sus bebés. Antes que llegaran, Willow, el segundo bebé, dijo presente pesando 2 kilos y medio.

Todo esto sucedía mientras su novio, Andy Morris, de 22 años, permanecía dormido y sin mover un dedo. Ambos viven en Staffordshire, Reino Unido.

La madre se encontraba asustada ya que la primera niña, Freya, no estaba respirando, pero en la línea telefónica la guiaron sobre un procedimiento de rutina donde debía sacudir al bebé un poco.

“Estaba en la cama y empezaron a darme dolores, no quise despertar a Andy así que fui por un vaso de agua, allí los dolores empeoraron y pensé que necesitaba ir al baño”, comentó Beth a un medio local, agregando: “Estos bebés han sido una gran sorpresa, una nueva adición a mi familia, no sabía que estaba embarazada”.

La ahora madre de 4 niños, explicó que no mostró signo alguno de encontrarse embarazada, que hasta había visitado en varias oportunidades al médico y jamás pensaron que se trataba de algún embarazo. “El período me estaba llegando regularmente y pensaba que el crecimiento del vientre era porque estaba gorda”, afirmó Bamford.

Los ahora orgullosos padres se encuentran emocionados con la idea de que su pequeña familia haya crecido tan rápido y en tan poco tiempo.

Beth pasó una semana en el hospital después del parto, los médicos creen que al momento de dar a luz ella estaba embarazada de 37 semanas y que de haber sido atendida en el hospital muy probablemente la habrían sometido a una cesárea. 

Kennedy News and Media

A pesar de que seguimos cuestionando cómo pudo estar embarazada de dos bebés y no saberlo, la verdad es que no podemos dejar de felicitar a los padres y desearle lo mejor a Freya y a Willow, los nuevos integrantes de la familia.

Coméntanos qué piensas de este parto inesperado y compártelo con tus amigos.