El nacimiento de un bebe es símbolo de alegría en cualquier parte del mundo, un nuevo miembro en el hogar, la continuación de un apellido, el crecimiento de la familia, en fin, es la mejor bendición.

Sin embargo, una mala praxis puede marcar la gran diferencia en su futuro. Tristemente en esta historia un pequeño error que no fue detectado por los médicos en una radiografía llevó a Betsy Riley a morir a los 52 días de vida.

Esta equivocación interrumpió el suministro de sangre a la columna vertebral de Betsy ocasionado un desgarrador desenlace.

Debido a lo débil de su prematuro organismo la sonda fue lo suficientemente fuerte como para romper una vía arterial y obstruir el paso de sangre de la pequeña bebé.

Betsy nació prematura a las 25 semanas el 7 de febrero de 2016. Recibió soporte vital después del nacimiento, pero en 12 horas le quitaron el oxígeno y todo estaba marchando bien.

Se nos informó que Betsy estaba reaccionando perfectamente, sus signos vitales estaban estables.”

El equipo médico y los exámenes arrojaron que a pesar de haber nacido antes de fecha, su organismo estaba respondiendo de manera normal, tanto así que los médicos pensaron que podía respirar por si sola.

La madre de Betsy y su pareja, Neil Riley de 37 años, se percataron que algo no estaba bien cuando notaron que la bebé había perdido el agarre en sus dedos y repentinamente dejó de mover sus brazos.

En más de una oportunidad le comentamos al equipo médico que nuestra hija no reaccionaba a mis llamados. Sospechábamos que algo pasaba, pero siempre nos decían que todo estaba bien.”

De pronto Betsy comenzó a luchar para respirar y se paralizó. Había perdido la movilidad. Los exámenes revelaron que algo no estaba normal en su columna vertebral. Se trataba de una lesión que no existía cuando nació.

Los médicos les dieron a los padres la desgarradora noticia de que su hija nunca se recuperaría y tristemente murió 30 de marzo de 2016.

Fue devastador leer el informe. Estábamos tratando asimilar lo sucedido y de reorganizar nuestras vidas nuevamente, y al descubrir estos errores cometidos en el Hospital, todo se derrumbó nuevamente.”

No hubo una respuesta por parte del personal del hospital. Los padres no tuvieron una explicación sobre las causas de la muerte de su hija.

La persona que introdujo la sonda no asumió su responsabilidad, y la muerte de Betsy fue manejada como un tabú. Hasta la fecha ningún representante de la institución dio la cara por lo sucedido.

Un portavoz de University Hospital Southampton NHS Foundation Trust dijo que la muerte de Betsy fue extremadamente triste y difícil para quienes estaban comprometidos con su cuidado.

Nuestros pensamientos permanecen con sus padres y familiares.”

Metro

Una de las metas de la Familia de Betsy es el compromiso de mejorar las prácticas y supervisar los procedimientos de cada uno de los residentes del hospital.  

Estos padres lograron concebir a otro hijo, pero el recuerdo de su pequeña siempre los acompaña en su lucha para que otras familias no pasen por esa trágica experiencia. Han logrado recolectar más de 40.000 euros que han donado a organizaciones para ayudar a quienes más lo necesiten.

Es necesario que las personas sientan la tranquilidad de ser atendidos correctamente por personal que este suficientemente calificado para los más exigentes momentos. Comparte esta terrible historia y apoyemos el trabajo de estos padres.