Una mujer con una enfermedad terminal que mató a su hija discapacitada para “prevenir que terminara en una institución” fue hallada muerta junto a una nota suicida en la que decía que estaba “cansada” de pelear.

Bonnie Liltz tenía 57 años y sufría de cáncer y tenía miedo de no poder cuidar a su hija Courtney, de 28 años, si ella moría. Por eso en el 2015 la mató, dándole de tomar una dosis letal de la medicación que tenía recetada.

La mujer fue sentenciada el año pasado por homicidio involuntario de su hija, y se suicidó dos días antes de volver a la prisión donde iba a cumplir la condena.

Bonnie y su hija Courtney.

Bonnie había expresado mucho antes su preocupación por la joven que tenía parálisis cerebral, sobre todo cuando ella muriera por su enfermedad.

Un día antes de encontrarla muerta, le había dicho a su madre que tenía planes con una amiga de almorzar y ver una película. Pero no era verdad.

Sus amigos y la familia descubrieron la nota suicida donde Bonnie se despedía y les decía que “los amaba mucho y que lo sentía, pero que no podía volver a ese lugar”. El contenido de la carta fue develada su hermana, Sue.

El complejo de departamentos donde vivía Bonnie.

Parece que la mujer pasaba por una terrible depresión y decidió terminar su vida con una sobredosis con la misma medicación que mató a su hija en el 2015.

También le dejó una nota a sus abogados, donde les decía que estaba “cansada” de pelear y que sólo quería estar con su hija.

“Todo lo que quería es estar con su Courtney. Ella fue una gran madre” aseguró su madre, Gladys Llitz.

Bonnie se suicidó con la medicación de su hija.

El abogado Tom Glasgow describió su suicidio como “Un trágico, trágico final” y agregó que Bonnie “No quería morir en prisión” con sus recuerdos.

La mujer había adoptado a Courtney cuando tenía cuatro años, a pesar de la discapacidad de la niña. Y en el 2012, cuando Bonnie fue internada por su cáncer y los serios problemas intestinales que tenía, la joven tuvo que quedarse en una institución privada bajo pésimas condiciones.

Bonnie siempre había cuidado de la pequeña.

Y lo que le pasó a su hija en ese lugar, atormentaba a Bonnie “Estaba sucia, sus ropas estaban sucias, tenía un sarpullido a causa de los pañales. Le rompió el corazón a Bonnie ver a Courtney así” contó su hermana Susan.

En el 2015 le dio a Courtney una sobredosis a través de su tubo de alimentación y también tomó otra dosis junto a una copa de vino.

“Siento mucho ponerte en esta situación pero no puedo dejar a mi hija…. Si me voy primero, ¿qué le pasará a ella? No quiero que viva en una institución por el resto de su vida. Ella es mi vida” decía la carta que dejó.

A la mujer la atormentaba la idea de morir y dejar desamparada a Courtney.

Su hermana las encontró a las dos inconscientes en la casa y llamó a la ambulancia. Courtney murió en el hospital, pero Bonnie se salvó y fue arrestada.

Aunque al principio la acusaron de asesinato en primer grado, tras escuchar la historia la acusación se redujo a homicidio involuntario en segundo grado.  

Courtney no podía hablar o valerse por sí misma y fue al colegio hasta los 22 años y los maestros siempre vieron a Bonnie como una madre devota e involucrada en el cuidado de su hija.

Finalmente la mujer fue sentenciada a 4 años de prisión, los que tenía que cumplir días antes de suicidarse.

Bonnie en la puerta de la Corte cuando se desarrollaba el juicio.

Daily Mail

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