Cuando somos niños se nos hace muy fácil hacer amistades, también es común que sintamos apego por personas adultas que nos hagan reír o que nos hagan sentir importantes.

Hay personas que recordaremos toda la vida, especialmente aquellas que conocemos en nuestra infancia durante el período escolar, como maestros, porteros y patrulleros de cruce escolar a los que nunca les faltaba una sonrisa.

Un patrullero de cruce conocido como Bryan Broom, de 77 años ha renunciado a su trabajo después de que un consejo de padres los considerara inapropiado. Algunos lo apoyan alegando que lo despidieron “por hacer bien su trabajo” con amor por los niños y con el compromiso de cuidarlos y sacarles una sonrisa.

Bryan, es un hombre de personalidad alegre al que le gusta interactuar con los niños y las personas, él solía “chocar los cinco” con los niños que iban llegando para sacarles una sonrisa, pero aparentemente, esto resultó incómodo para muchos padres que lo consideraron como un gesto que podría convertir a sus hijos en un blanco fácil para agresiones.

Él hizo un llamado para que se evite toda la corrección política que arrastra la sociedad y le agradeció a la gente común que lo defendió.

Él renunció a su trabajo después de 20 años, su despedida ocurrió en medio de una emotiva tarde en la que recibió muchos regalos e incontables abrazos de niños devastados que le pedían que continuara con su labor.

Pero él no permitiría que le dijeran que ponía en riesgo a los niños de la Escuela Primaria de la Comunidad Kirk Ella St Andrew.

Bryan cuenta que fue una decisión difícil de tomar pero que el consejo de padres le dijo que “chocar los cinco” con los niños podría verse como una preparación para volverlos vulnerables, de manera que no podría seguir haciéndolo. “Es bastante peculiar porque un par de meses antes se publicaron fotos de la duquesa de Cambridge haciendo lo mismo, deberíamos enviar copias”, dijo el trabajador.

Igualmente, después de conocer la percepción de los padres ante sus gestos, él se sintió obligado a renunciar. “He visto a niños que llegaban tan pequeños en sus carritos y ahora crecieron y asisten al colegio caminando y saltando”.

“Si fue lo suficiente bueno para la familia real, ¿Por qué no lo es para mí?… Si continuara en ese trabajo no sabría cómo comportarme, soy muy extrovertido y me costaría interactuar con las personas de otra manera”, dijo Bryan.

“Tal vez, a veces digo algunas cosas mal, pero en general creo que lo hago bastante bien”, continuó.

Después de las noticias de la renuncia de Bryan, un grupo de padres y representantes demostraron su descontento por las decisiones del consejo y decidieron apoyarlo tildando a los padres que se quejaron de la personalidad de Bryan de patéticos y ridículos.

“Es muy triste ver los que está pasando en la sociedad y no quiero ser parte de esas correcciones políticas”, manifestó Bryan.

El consejo de East Riding of Yorkshire, dijo que investigará a fondo las quejas presentadas, sin embargo, ninguna de ellas pudo ser confirmada. “Estas correcciones políticas están siendo comandadas por un pequeño grupo de personas, pero las gente normal me ha demostrado su apoyo”, dijo.

Pero el orgullo de Bryan lo obligó a agitar sus señales una última vez un viernes por la tarde.

Mirror / Telegraph

A pesar de las peticiones de muchos niños y representantes para que retomara su puesto, Bryan dijo que la mejor salida era renunciar. Por el momento, él se tomará unas semanas de vacaciones para luego pensar que hará de ahora en adelante. “Fue maravilloso, todo el apoyo pero es momento de retirarme”, concluyó.

Comparte la historia de Bryan y que nos sirva de ejemplo, aunque vivimos en un mundo con muchos peligros, es injustificable que estemos confundiendo amabilidad con malas intenciones.