En Jiushanding, en el noreste de China, se encuentra un puente que se ha convertido en una de las atracciones turísticas más populares del país. Lo más peculiar de este puente es que está construido con vidrio, así que las personas pueden ver hacia abajo y observar todo el paisaje sobre el que están cruzando.

La experiencia que ofrece visitar estos lugares provoca que algunas personas sufran de vértigo y entren en pánico una vez que se encuentran cruzando el puente. Esta es una reacción completamente natural ante situaciones en las que el cuerpo siente que está en riesgo; y así como le sucede a los humanos, los animales también pueden reaccionar de esta manera ante tal altura.

El miedo a las alturas es muy común entre los perros cachorros porque su sistema vestibular aún no se ha desarrollado

Este fue el caso de un samoyedo llamado Ángel. Su dueña estaba cruzando el puente con el perrito, pero el pequeño entró en pánico y se aferró al puente negándose a avanzar más. La dueña animaba al perro a continuar con el recorrido, pero como seguía muy asustado, decidió arrastrarlo por buena parte del recorrido del puente.

El perrito tenía sólo tres meses de edad cuando lo forzaron a cruzar el puente.

Testigos aseguran que eventualmente la dueña decidió levantar al perrito y llevarlo alzado durante el resto del trayecto.

La manera en que lo arrastró despertó la indignación de muchas personas que se encontraban allí y decidieron grabar lo sucedido para denunciarlo en las redes como maltrato animal. Arrastraba al perrito tirándolo fuertemente de su cadena y lastimando su cuello. Una fuente cercana al dueño del samoyedo habló a los medios asegurando que lamentablemente muchas personas lo encontraron gracioso:

“Ángel probablemente tiene miedo a las alturas. Otras personas pensaron que era tierno y se reían”.

De todas formas, las imágenes difundidas en la red despiertan el debate sobre la crueldad de obligar a los perros a pasar por estas atracciones turísticas que no disfrutan. En el caso de este cachorro samoyedo, su paso por el puente sólo le causó estrés y vértigo.

El puente tiene una altura de 1000 metros, una longitud de 320 metros y un ancho de tan solo dos metros.

Un usuario de las redes comentó su descontento con las personas que obligan a sus animales a pasar por ese tipo de situaciones:

“El dueño no debió hacerle daño al perro de esa manera. Esto es simplemente crueldad animal”.

Daily Mail / Rumble

Las personas de todas las edades pueden decidir si acuden o no a esa atracción turística, mientras que muchos perros son simplemente subidos allí en contra de su voluntad. Levantamos la voz en contra de los dueños que no toman en cuenta las reacciones tan evidentes de miedo de sus mascotas en estas situaciones.

Te invitamos a compartir el polémico video del samoyedo para crear conciencia sobre el maltrato que implica obligar a los perritos a pasar por esa experiencia.