Es doloroso conocer noticias donde los más inocentes y vulnerables son víctimas de crímenes horribles a manos de personas despiadadas que atentan contra su vida propinándoles las peores torturas.

Camila Borda, de 11 años, tuvo que sufrir en carne propia la violencia de uno de sus vecinos identificado como José Carlos Varela de 40 años que abusó de ella asesinándola después.

De acuerdo con los primeros informes de la investigación, Camila habría salido en su bicicleta a comprar el pan al medio día, pero no regresó a su casa, así que su madre preocupada decidió trasladarse hasta la oficina de la policía para reportar su desaparición.

La madre de la menor alertó a las autoridades policiales de Junín, una comunidad de Buenos Aires, Argentina, que su hija estaba desaparecida a las cuatro de la tarde. Los agentes la acompañaron a realizar una búsqueda ene l barrio donde vivía hasta que finalmente hicieron el estremecedor hallazgo del cuerpo de la niña en la casa del acusado.

Mientras realizaban la búsqueda, los vecinos alertar sobre el domicilio del hombre de 40 años ya que presuntamente alguien había visto ahí la bicicleta de la niña.

Algunos vecinos aseguran que el hombre llamó a Camila y por eso ella ingresó en su domicilio.

Se pudo conocer que el acusado es el inquilino de la propiedad donde fue hallado el cuerpo de la niña, no negó haber cometido el crimen cuando llegó la policía, se mostró muy nervioso.

Cuando registraron la vivienda, hallaron el cuerpo en el baño de la planta alta e inmediatamente lo detuvieron. De acuerdo con la información de los medios locales, la menor estaba vestida y yacía en el interior de la bañera, tenía una bolsa en la cabeza y un cable atado a su cuello. Sus manos tenían lesiones y estaban atadas.

El fiscal de la causa, el doctor Sergio Terrón, informó que el cuerpo de la pequeña presentaba signos de intento de defensa y de haber sido abusada sexualmente.

El acusado cuidaba esa vivienda desde hace cuatro meses, fue arrestado y está actualmente en una dependencia policial local.

Cuando los vecinos supieron la noticia reaccionaron con furia e indignación ante el asesinato de Camila e intentaron atacar al acusado antes de que lo trasladaran a la cárcel.

La gente arrojó proyectiles a la policía e incluso quemaron vehículos del organismo público. Ante la furia de los manifestantes enardecidos, las autoridades reaccionaron empleando balas de goma y gases lacrimógenos.

Posteriormente acordonaron la zona para prevenir altercados. “El imputado está detenido, ya lo han trasladado. Pero en la casa hay muchos incidentes, hay oficiales de la policía heridos y móviles incendiados”, declaró un vecino.

Infobae / TN

Se pudo confirmar a través de la información ofrecida en una rueda de prensa que las protestas dejaron un saldo de tres efectivos policiales heridos y dos móviles quemados.

Ningún castigo será suficiente para que ese hombre pague por la atrocidad que hizo contra la niña. ¿Hasta cuándo tanta violencia? Todos debemos alzar la voz contra el maltrato infantil, comparte esta devastadora noticia.