Nunca se está preparado para afrontar la pérdida física de un ser querido, especialmente cuando se trata de un hijo. Es la experiencia más dolorosa que pueden vivir los padres.

Tristemente a la familia Tocorato, de Toronto, Canadá le tocó hacer frente a la trágica muerte de su pequeña hija Camila Tocorato, tras ser arrollada junto a su padre por un coche sin control en las puertas de la escuela.  

Camila, una dulce niña de cinco años, fue diagnosticada de cáncer cuando tenía dos años, después de un largo tratamiento de sesiones de quimioterapias y varias cirugías esta princesa logró sobrevivir a esta terrible enfermedad… ¡Era una luchadora!

Nadie se podría imaginar que tres años después de desafiar y vencer al cáncer estaría envuelta en esta devastadora tragedia que acabó con su vida.

Todos unieron sus esfuerzos en esa etapa tan difícil para que esta pequeña no perdiera su sonrisa y sus ganas de vivir, y así lo hizo.

Ella luchó y mantuvo su fortaleza durante extenuantes cirugías y sesiones de quimioterapia para erradicar de su pequeño cuerpo las células cancerosas que la habían invadido.

Finalmente, recibió el alta y la aprobación para iniciar la escuela. Camila comenzó asistir a la guardería en septiembre del año pasado.

Lamentablemente, su vida terminó pocos meses después con este accidente que ha devastado a toda la comunidad, especialmente a sus familiares. Un coche sin control impactó con Camila y su padre justo cuando la estaba retirando de la escuela católica St Raphael.

Amilcar Torcato, padre de Camila declaró que un vehículo sin conductor rodó hacia ellos y los dejó atrapados contra su coche. Añadió que no recuerda cuánto tiempo permanecieron atrapados antes de ser liberados y trasladados al Hospital.

Fui a buscarla a la escuela porque el día anterior me lo pidió. Por lo general, su madre era quien la recogía, pero ese día lo hice yo”.

Ambos fueron internados para recibir atención médica de urgencia. Estando su padre en cama recibió el terrible diagnóstico por parte de los médicos que estaban atendiendo a Camila, los órganos de su hija estaban fallando.

Tras sufrir una fuerte hemorragia interna la pequeña Camila murió. ¡Qué dolor tan grande!

Era una niña muy especial, antes tenía cáncer, pero era una luchadora”.

Las manifestaciones de solidaridad con esta familia no se hicieron esperar con distintos homenajes para esta hermosa y valiente pequeña.

Fuera de la escuela realizaron monumentos improvisados en honor a su vida.

La bandera de Canadá ondeaba a media asta.

La junta escolar informó que un equipo de consejeros y psicólogos estarían presentes en la escuela para ayudar a los estudiantes y profesores a manejar este terrible duelo.

Las autoridades iniciaron una investigación para determinar las causas del accidente, sin embargo, aún no se habían emitido cargos.

The Sun

En medio de su intenso dolor, su padre la describió como una niña tímida y muy dulce. Siempre será su princesa luchadora. Comparte tus condolencias con esta familia. Vuela alto pequeña Camila.