Tras pasar una de las experiencias más duras de su vida, Camille Lagier ha demostrado una enorme fortaleza al lograr recuperarse de unas fuertes quemaduras de segundo grado en el 90% de su cuerpo debido a una extraña reacción alérgica a un antibiótico. El enorme cambio que ve todos los días frente al espejo la ha hecho reflexionar sobre las cosas que son más importantes en la vida.

Camile vive en la ciudad de Avignon al sur de Francia.

Camille tenía una amigdalitis que le estaba causando muchísimo dolor, así que le dieron unas medicinas a las que resultó terriblemente alérgica. Se trataba de una condición muy extraña llamada Necrolisis epidérmica tóxica (conocido como TEN por sus siglas en inglés) que afecta a dos personas entre cada millón; debido a esto Camille sufre de una alergia verdaderamente fuerte a la penicilina.

“Los primeros síntomas fueron ojos rojos y algunas manchas en mi espalda que fueron empeorando cada hora”.

Con una alarmante velocidad las quemaduras se fueron esparciendo por todo su cuerpo. Cuando sus padres la llevaron a Emergencias los médicos no dudaron un segundo en trasladarla a la Unidad de Cuidados Intensivos para quemaduras.

“Comenzaron a hablar de que podía ser TEN de inmediato. Era horrible. No sabía que podía existir ese tipo de enfermedad”.

Las pruebas confirmaron las primeras sospechas de los médicos. Esta enfermedad no puede ser tratada así que se dispusieron a cubrir a Camille en vendas para asegurarse de cuidar las quemaduras que tenía en todo el cuerpo.

“Cuidaron mis ojos con mucho cuidado ya que los pacientes con esta condición pueden quedar ciegos”.

Lo peor de todo era que las fuertes quemaduras no se encontraban únicamente en la piel de Camille sino que también se habían extendido hasta el interior de su cuerpo.

“También sufrí quemaduras en mi boca, lengua, genitales y tráquea. No pude hablar por varios días”.

Fueron los días más difíciles de la vida de Camille. Todo sucedió de manera muy abrupta y no podía saber si lograría sobrevivir ni qué pasaría con todo su cuerpo. Ahora Camille quiere ayudar a crear conciencia sobre su extraña condición y cómo esta dura situación la ayudó a valorar cada día y cada pequeño detalle que le regala la vida.

Ya no odio mis cicatrices. Estoy orgullosa de ellas porque todos los días me recuerdan que he ganado”.

Daily Mail

Camille ha recorrido un enorme camino para volver a encontrarse a gusto con su cuerpo y con su condición. Su historia ayuda a reflexionar sobre la importancia de disfrutar cada momento de nuestras vidas.

Te invitamos a compartir esta nota para crear conciencia sobre la extraña condición de Camille.