Tristemente para el mundo y la justicia, hay crímenes que quedan impunes, mientras que en otros casos sí consiguen castigar al autor, pero suelen pasar días, meses e incluso años en encontrar al culpable y el mismo vive tranquilo durante mucho tiempo a la vez que sigue cometiendo sus fechorías.

“El violador de la Sambre”, “El violador de la cuerda” y “El violador de la gorra” son solo algunos nombres que se le habían dado a este criminal por parte de la policía de y algunos ciudadanos locales.

A pesar de los muchos abusos en contra de la mujer que cometió, no había podido ser localizado por las autoridades y todo parecía indicar que sus actos quedarían impunes.

Afortunadamente esto no es lo que sucedió, un hombre fue detenido esta semana al norte de Francia en frontera con Bélgica. Dino Scala, un hombre de 56 años fue capturado y se presume que podría ser el mismo violador buscando por más de dos décadas.

Se presumía que el victimario de tantas mujeres era el mismo pues cada vez que analizaban las muestras de ADN dejadas en ellas era la misma, pero no habían dado con el culpable.

Al encontrar a este hombre existe un rayo de esperanza, pues incluso él admite ser culpable de los cargos; se trata de un hombre completamente normal, con empleo y familia, incluso recientemente se convirtió en abuelo.

Se presume que el acusado había estado actuando por casi 30 años desde 1988, el hombre fue detenido después de atacar sexualmente a una menor de edad mientras esta se dirigía a la escuela.

La víctima fue atacada en una pequeña comunidad belga de Erquelinnes, este caso llamó mucho la atención de las autoridades en la Francia fronteriza con Bélgica pues el modus operandi del agresor de la menor era el mismo con el que este hombre había estado trabajando durante 30 años.

A este agresor también le conocían como “el violador de las mañanas”, ya que siempre operaba a esa hora, antes de ir al trabajo se dirigía a la frontera y atacaba a las mujeres por la espalda cuando pasaban por un lugar oscuro, le era indiferente la edad, atacó a menores de edad y a mujeres mayores.

Afortunadamente el agresor no contaba con que las cámaras de seguridad cercanas al lugar del ataque capturarían en vídeo su auto y su matrícula francesa.

Las autoridades belgas informaron rápidamente a sus colegas en Francia, pista fundamental que los llevó directamente a Dino Scala, quien se dirigía hacia su trabajo cuando fue detenido, justamente en el mismo auto con el que se transportó al cometer el último crimen.

Al analizar el ADN de Scala se pudo constatar que se trataba del mismo agresor de hace casi 30 años, el mismo hombre que había violado a casi 40 mujeres inocentes.

Cuando se le interrogó, Scala confesó que actuaba de manera impulsiva y que esto era algo que ni el mismo podía controlar, las cifras de las mujeres atacadas por este hombre son incontables y se encontraba trabajando de esta manera desde 1988 atacando incluso a menores de hasta 13 años de edad.

Al hombre se le acusó oficialmente de 19 violaciones por parte de la policía francesa, pero se presume que atacó al menos un estimado de 40 mujeres. Además, se espera que se le agreguen 20 cargos más por parte de las autoridades belgas.

El País / El Espectador

Nadie esperaba que un hombre que aparentaba tener una vida estable y un comportamiento ejemplar realizara actos tan terribles como estos. El era lo que se podía llamar un hombre “ejemplar”, teniendo a sus 3 hijas de unos 20 años, siendo entrenador de fútbol y también cercano al alcalde y agentes de policía, siempre se ofrecía para ayudar en lo que se necesitara para la ciudad.

Sin embargo, la realidad es que un violador generalmente no tiene apariencia de un enfermo o degenerado como se cree comúnmente, sino la apariencia de cualquier otro hombre más.

Es por eso que es tan importante que como mujeres no nos confiemos de cualquier persona sólo porque parece amable, y como madres siempre debemos estar alertas de las personas que rodean a nuestros niños.

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