El caso de “La Manada” que está actualmente en juicio por la presunta violación múltiple que sufrió una joven madrileña que tenía 18 años durante los Sanfermines en Pamplona hizo que volviera a salir a la luz la historia de Nagore Laffage, una joven que fue asesinada por negarse a tener sexo.

La madre de Nagore, Asun Casasola, solicitó que la víctima de la agresión sexual perpetrada por los cinco jóvenes miembros de “La Manada” cuente con el respaldo de todos, “Denle cariño y apoyo para seguir adelante, no podemos estar cuestionando todo simplemente por ser mujer”.

Nagore era estudiante de enfermería, y un médico especialista en psiquiatría la mató durante los Sanfermines de 2008 porque se negó a tener relaciones sexuales con él.

El asesino fue condenado a 12 años y medio de cárcel por homicidio, el hecho no se calificó como un asesinato y el responsable del crimen, José Diego Yllanes Vizcay, ahora disfruta del tercer grado y solamente asiste a la cárcel para dormir.

La familia de la joven fallecida está indignada por la decisión de concederle el tercer grado al asesino de Nagore.

Asun, alega que es fundamental que el tribunal que juzga a los cinco jóvenes andaluces crea no cuestione a la denunciante.

Su hija fue estrangulada hace nueve años por un despiadado que intentó descuartizar el cuerpo y ocultar el delito.

Nagore estaba cursando el segundo año de enfermería y hacía las prácticas en el centro de salud que José Diego Yllanes Vizcay, un joven de 27 años que estudiaba cuarto año de medicina con la especialidad de psiquiatría.

Trabajaban juntos, pero solo se conocían de vista y no habían conversado nunca hasta que se encontraron en los Sanfermines, era poco después de las seis de la mañana cuando Nagore y José coincidieron en la calle tras una larga celebración.

Ella estaba disfrutando con sus amigas, mientras que él tomaba las últimas copas después de haberse despedido de quien para entonces era su novia. El hombre estaba en estado de ebriedad y tenía 36 horas sin dormir según las pruebas realizadas después del homicidio.

Poco antes de las 8 de la mañana, Nagore y José simpatizaron y se dirigieron a un piso que era propiedad de él, hablaron se besaron y se propinaron caricias teniendo contacto físico de forma apasionada desde el ascensor hasta subir al piso.

Todo parecía una relación consentida hasta que su comportamiento atemorizó a la joven cuando trató de quitarle la ropa de forma agresiva. Así que Nagore en medio del temor que sentía, se alejó y le amenazó con denunciarlo.

Después, hubo un violento forcejeo en varios lugares del apartamento, él golpeó salvajemente a Nagore hasta asesinarla.

Antes de fallecer ella logró tomar el teléfono móvil y advirtió a los Servicios de Emergencias en una llamada lo que le estaba pasando, sus últimas palabras a la operadora que le respondió fueron: “Me va a matar”.

El asesino se percató de la gravedad del estado de salud de Nagore, estaba agonizando, cuando falleció él trató de descuartizar su cuerpo con un cuchillo para dificultar su identificación.

Le seccionó la yema del dedo índice, la despojó de las joyas y los complementos que tenía y la cubrió con tres bolsas de basura.

Después, llamó a uno de sus amigos por teléfono y le dijo: “He hecho algo muy malo, tengo en mi casa a una chica muerta. Necesito que me ayudes a deshacerme del cadáver”.

Su amigo le pidió que se entregara a la policía, pero él le dijo: “No puedo arruinar la vida de mi familia”.

Así que bajó el cadáver en el ascensor, lo cargó en su auto y fue a un monte en las afueras de Pamplona. Allí lo arrojó en una zona boscosa, y a pocos metros dejó la bolsa con los objetos de Nagore y el cuchillo que usó para cortar el dedo.

DV – El Español

Lo que no imaginaba era que la policía ya lo estaba buscando, su amigo había llamado a las autoridades para denunciarlo.

Una vecina también alertó a la policía porque vio una bolsa con el cuerpo mientras paseaba a su perro.

El hombre se declaró culpable, depositó enseguida el dinero de indemnización a la familia, 120 mil euros para los padres de Nagore y 80 mil para su hermano. La joven murió por asfixia mediante estrangulación manual.

Fue condenado a solo 12 años de prisión, y la madre de Nagore todavía pide que se haga justicia y que no haya más crímenes como ese. Comparte esta noticia, alcemos la voz contra la violencia.