Pocas son las oportunidades que tenemos para realizar un llamado de atención con respecto a situaciones peligrosas a las que están expuestos los adolescentes, desde el consumo de drogas, hasta tendencias a desarrollar trastornos alimenticios asociados a enfermedades depresivas.

Es importante estar alerta ante el riesgo que representa para los jóvenes padecer un trastorno psicológico, ser víctima de bullying o sufrir un trastorno alimenticio, a veces subestimamos la gravedad de las situaciones. Por eso es mejor prevenir antes de que sea demasiado tarde.

Por suerte, hoy hacemos ese llamado con la fuerte y poderosa imagen de una chica que ha sobrevivido a lo peor. Charlotte Stuart, de Brighton, Reino Unido, ha luchado contra la anorexia desde la temprana edad de 12 años. Sobreviviendo gracias al consumo único de garbanzos y agua, la chica llegó a pesar unos terroríficos 38 kilos.

Debido a una solicitud de su médico de diferir su plaza en la Universidad debido a su deplorable peso, ella decidió darle un vuelco a su vida y empezar a mejorar su salud, combatiendo la enfermedad. Completamente recuperada, la ahora entrenadora fitness, vive en Australia y pesa casi 70 kilos.

Charlotte desde los 12 años, gracias a un desorden alimenticio, se sometió a sí misma a una loca rutina de ejercicios de hasta 6 horas y a una dieta que consistía solamente en el consumo de garbanzos llevándola a un estado de deshidratación extrema. En el punto más álgido de su enfermedad, la chica incluso se negaba a compartir una comida con su familia, haciendo que su preocupación fuera mayor.

A la edad de 22 años, su vida tomó un giro radical al haber sido notificada de que debía dejar la Universidad por un año o dos debido a su grave estado de salud, algo que la hizo reaccionar.

Después de cambiar su rutina de ejercicios y junto con una dieta especial para ganar masa muscular y aumentar de peso, la ahora saludable Charlotte pesa 70 kilos y se dedica a entrenar e inspirar a otras chicas para que no caigan en su enfermedad.

Ella agradece todo el apoyo que recibió de sus amigos y familiares, afirma que no habría podido lograrlo sin ellos.

“Para mí es muy difícil decir cuál fue el punto de partida para que yo cayera en esta enfermedad, qué me afecto tanto en lo físico como psicológico”, comentó Charlotte. “Creo que la presión que puse en mi misma para hacerlo todo bien y verme bien puede estar conectado a ello, aunque no me preocupo por saber cómo empezó, lo importante fue cambiar mi realidad y mejorar desde ese punto”, agregó.

Ella ahora entrena a otras chicas y trata de guiarlas para que no repitan sus errores, apoyándolas en sus entrenamientos y siempre recordando que lo importante no es estresarse, seguir una rutina y después desmoronarse si no se cumple.

“La recuperación ha hecho en mí que pueda volver a reír y me ha permitido lograr cosas que antes no hubiera podido, estoy muy agradecida y orgullosa de lo que he logrado”, finalizó Charlotte.

Las fotografías que también son compartidas por ella en su cuenta de Instagram te quitan el aliento. El antes y después es increíble, y aunque ahora vive una vida más sana, es importante reconocer estos problemas en aquellos seres que queremos y estar allí para ellos como estuvo la familia de Charlotte.

Instagram / charlotte_s95

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