Muchas mujeres utilizan uñas postizas para mantener sus manos impecables y las uñas con esmalte, desde que este recurso salió al mercado se ha convertido en el favorito de muchas por las ventajas que ofrece en cuanto a la duración por ejemplo.

Pero como todo, además de los atributos, también tiene desventajas. Cherie Newman, de 33 años, trató de desprender de sus dedos las uñas acrílicas que se había colocado, y jamás pensó que viviría una horrible pesadilla.

La mujer de Ashford Kent, es madre de cuatro niños y fue trasladada a un centro hospitalario donde le diagnosticaron sepsis mortal y tuvieron que extirpar la parte superior de su dedo pulgar.

Todo comenzó cuatro semanas después de intentar desprenderse la uña, cuando contrajo una infección que viajó hasta su torrente sanguíneo.

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“De pronto, mi uña comenzó a supurar pus, así que decidí comentarlo al doctor en una cita que tenía unos días después. No imaginé que era algo grave, hasta que me sorprendió que mi dedo pulgar cambió de color y comenzó a oscurecerse mi brazo.

Era obvio que estaba infectado, pero no pensé que el médico me enviaría directamente al hospital para combatir la infección. En cuando llegué me sentí terriblemente enferma, tuve escalofríos, náuseas, mareos y estuvo a punto de desmayarme”, relató Cherie.

Además, comentó que no tenía idea que eliminar una uña acrílica podía causar envenenamiento en la sangre.

“El dolor fue absolutamente agonizante después de la cirugía a la que fui sometida para quitarme la piel del pulgar y la uña. Desde entonces esa parte tenía sensibilidad extrema”.

La sepsis puede atacar múltiples órganos o incluso todo el cuerpo, y es causada por diversas infecciones virales o fúngicas, aunque la causa más común son las infecciones bacterianas.


Esta peligrosa afección se conoce como el “asesino silencioso”, cuando se produce, el cuerpo ataca sus propios órganos con una respuesta inmune muy agresiva.

Al menos 44 mil personas mueren cada año por esta enfermedad, si es detectada a tiempo puede combatirse con antibióticos antes de que el cuerpo entre en sobrecarga, lo que implica que el paciente muera en solo minutos.

Los primeros síntomas de la sepsis suelen confundirse con enfermedades leves lo que dificulta su diagnóstico.

“Cuando la sepsis me atacó, mi pulgar se volvió púrpura, después de las cirugías era de color rojizo y debía estar vendado para sanarse. Como eliminaron la parte superior del dedo, ahora perdí sensibilidad y estoy propensa a infecciones.

A pesar del dolor, estoy agradecida de tener mi dedo, pero sobre todo de estar viva por haber detectado a tiempo la infección”, dijo Cherie.

Ella estuvo en el hospital durante seis días, y fue operada dos veces. La primera vez, su pulgar quedó abierto para limpiar la infección adecuadamente, pero regresó la sepsis y tuvieron que operarla de nuevo, en la segunda cirugía le pusieron anestesia general.

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Dos días después se sorprendió al ver que no tenía la uña ni la parte superior del dedo, pero los médicos le explicaron que si no lo hacían perdería el dedo completo.

La historia de Cherie nos recuerda la importancia de reconocer a tiempo los síntomas de la sepsis, un diagnóstico oportuno puede salvar una vida. ¡Compártela!