Lamentablemente no existen límites en este mundo para las malas acciones. La violación, el asesinato, la tortura y el secuestro, son cosas que realizan las personas de naturaleza vil y violenta, pero que alcanzan un nuevo nivel cuando la víctima es alguien indefenso desde cualquier punto de vista.

Ese es el triste caso de Cherish Perrywinkle, una niña de apenas 8 años de edad, que en el año 2013 fue secuestrada, violada y posteriormente asesinada por un hombre de 62 años quien le habría ofrecido ayuda para su empobrecida familia.

Donald Smith, de Jacksonville, Florida, fue sentenciado a muerte después de encontrarse culpable por el secuestro, la violación y el asesinato de una niña de 8 años, crimen que cometió en el año 2013.

El hombre quien habría conocido a la madre de la niña en una tienda momentos antes de cometer el asesinato, el 21 de junio del año 2013, se hizo amigo de la pequeña y prometió tanto a su madre como a sus hermanitas, comida y ropa.

Smith habría ofrecido una tarjeta de regalo de unos 100 dólares para usar en Walmart, tienda en la que se encontrarían con su esposa y posteriormente podrían comprar comida y ropa para las niñas. Pero al llegar al supermercado, Smith le pidió a la madre que esperara que iban a comprar hamburguesas en el McDonald’s más cercano, el hombre nunca regresó y su hija tampoco.

La madre rápidamente llamó al 911 y le contó lo sucedido al operador. Las autoridades rastrearon el vehículo de Smith, y al detectarlo, ya era demasiado tarde. El hombre alegó que la niña sí estaba con él pero que se había lanzado del vehículo cuando se detuvo ante una luz roja.

La camioneta se encontraba estacionada en el estacionamiento de una iglesia, a pocos metros del parque donde encontraron el cuerpo desnudo y sin vida de Cherish.

Vídeos de seguridad mostraron al hombre y a la niña recorrer juntos la tienda para posteriormente retirarse sin dejar rastro. Al día siguiente, las autoridades encontraron el cuerpo desnudo de la pequeña niña tirada al lado de un árbol en un parque, ella había sido violada durante horas por Smith, quien era un conocido acosador sexual.

La madre de la niña asistió a la audiencia final del juicio que se realizó a Smith por sus atroces crímenes, ella estuvo presente mientras escuchaba la sentencia a muerte que había sido declarada por el juez. “Quiero que se queme en el infierno”, declaró a un medio local Cherish Rayne, madre de la niña.

El juez, Mallory Cooper, quien fue el encargado de presidir el juicio en contra del pedófilo, le dijo a Smith: “Señor, usted no solo ha perdido el derecho de vivir entre nosotros, también ha perdido el derecho de vivir siquiera”.

Es difícil colocarse en los zapatos de aquellos que administran justicia, ser testigo de actos tan horrorosos y sin embargo tener que mantener la entereza. En otra oportunidad reportamos cómo uno de los forenses en el caso de la niña rompió en llanto al narrar las cosas atroces que el viejo Smith le hizo a la niña Cherish, puedes dar un vistazo a la noticia aquí.

Aunque la justicia ha hecho su parte, nada en el mundo podrá regresarle la vida a la pequeña Cherish. Su madre lamenta todos los días de su vida el haber confiado en ese hombre quien destruyó a su familia, todo por encontrarse en estado de necesidad.

¿Crees que su madre fue irresponsable? Muchos la juzgan por sus acciones. Compártelo y alza tu voz contra la violencia, este atroz crimen no puede quedar impune.