Chris Watts, de 33 años, conocido como “el monstruo de Denver”, fue declarado culpable de haber acabado con la vida de Shannan, su esposa embarazada y de sus dos hijas Celeste de 4 años y Bella de 3, el pasado mes de agosto en su domicilio.

El hombre rompió en llanto en la corte cuando fue declarado culpable de cargos por los que lo acusan: asesinato en primer grado, manipulación de los cuerpos, y terminación ilegal de un embarazo, entre otros.

El acusado había negado los cargos, incluso horas después de la desaparición de su esposa e hijas él compareció ante programas de televisión para rogar a cualquier persona que tuviera información sobre su paradero denunciando el hecho.

“En mi corazón creo que ella está en algún lado y espero que esté a salvo. No sé qué hacer en este momento. Me siento tan solo en esta casa. No sé a dónde volver desde aquí”.

A pesar de fingir que estaba conmovido, se convirtió en sospechoso y el día siguiente fue detenido por la policía.

Las autoridades encontraron el cuerpo de Shannan enterrado en una tumba con poca profundidad, mientras que el de las menores habría sido arrojado a tanques de petróleo del lugar donde Chris trabajaba.

Chris temía ser condenado a la pena de muerte así que confesó su delito, la familia de Shannan, sus padres, solicitaron al estado de Colorado que “no le quitarán la vida”.

Sandra, la madre de Shannan, dijo a la Fiscalía: “Él tomó la decisión de llevarse esas vidas, no quiero estar en la posición de llevarme la suya”.

Chris tuvo la oportunidad de admitir el crimen que cometió y salvarse de la pena de muerte.

Su confesión el pasado martes dio un inesperado giro al caso.

El asesino confeso dijo que lo que lo motivó a cometer el crimen presuntamente fue la agresiva reacción de su esposa cuando él le propuso separarse, alega que ella estaba estrangulando a sus hijas. Chris mantenía una relación extramatrimonial con una compañera de su trabajo.

Michael Rourke, fiscal del distrito del condado de Weld, aseguró que identificaron el motivo por el que Chris habría cometido el atroz crimen, sin embargo, no ofreció detalles, dijo que después de la sentencia podría declarar al respecto.

El fiscal viajó a Carolina del Norte para comentar con la familia de las víctimas sobre la opción de eliminar la pena de muerte y ellos firmaron después de tres meses de los asesinatos.

El próximo 19 de noviembre “el monstruo de Denver” será condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

Los padres del acusado, Frank Rzucek, Sandra Onorati y su hermano Frankie Rzucek estuvieron sentados en primera fila en la sala del tribunal mientras se desarrollaba el juicio.

El caso ha conmovido a toda la comunidad donde vivía la familia en Colorado y a miles de personas que han condenado el crimen, comparte esta noticia.