Cuando se trata de cometer un delito, no dejan de sorprendernos los diferentes modus operandi que estos astutos individuos utilizan para atacar a personas hasta lograr sus objetivos.

Es preocupante el incremento del número de adolescentes que desde temprana edad se inclinan por este mal oficio, y lamentablemente terminan formándose como personas en las cárceles de los diferentes países donde comenten sus fechorías.

Esta lamentable historia es protagonizada por Derryck John, un adolescente de Croydon, del sur de Londres, que confesó haber atacado a seis pasajeros en el norte y este de la capital en menos de 90 minutos el 13 de julio del año pasado. ¡Qué terrible!

A pesar de que las regulaciones habían prohibido la identificación del acusado debido a su edad, el juez Noel Lucas reconoció el interés público y abrumador por conocer la identidad del adolescente después de declararse culpable de 12 cargos.

La población estaba muy interesada en saber el nombre de este joven, así como conocer el lugar de su residencia, porque consideraban que pudiera estar detrás de una banda organizada dedicada a atacar a las personas para despojarlas de sus pertenencias.

Derryck roció a sus víctimas en la cara con un líquido nocivo, dejando a una de sus víctimas con lesiones muy graves que cambiaron su vida para siempre.

Este adolescente robó dos ciclomotores e intentó robar otros cuatro, antes de ser arrestado alrededor de las 3 de la madrugada del 14 de julio.

Se conoció que se valía de la oscuridad de las altas horas de la noche para cometer sus fechorías, y lo hacía especialmente con personas que se movilizaban solas en motocicletas de baja cilindrada o bicicletas.

Se declaró culpable de seis cargos relacionados con el líquido corrosivo usado para “inhabilitar, quemar, mutilar, desfigurar o causar lesiones corporales graves” dos cargos de robo y cuatro cargos de intento de robo.

En esta acusación está otra persona no identificada, pero sí involucrada en los ataques.

La policía manejaba la hipótesis de que Derryck no estaba actuando solo, sino que atrás de todo este vandalismo estuviera una persona y al ver su declaración, fácilmente pudieron deducir que se trataba de un caso de manipulación por parte de un adulto.

A este adolescente se le garantizaron las ganancias originadas por las ventas de los artículos robados. Pensó que por su corta edad no iban a detenerlo, pero ya la historia es otra y ahora teme por los años que va a pasar tras las rejas.

El juez aprovechó la oportunidad para informar a los adolescentes que buscan estas vías rápidas de obtención de dinero, que la ley está para ser aplicadas a todas las personas sin importar su género, religión o edad, que existen muchas formas honradas de obtener bienes y servicios.

Daily Mail

Es lamentable que jóvenes como Derryck se presten para fechorías y pierdan su libertad al ser encarcelados a temprana edad por actos de robos planificados por adultos. No dejes de compartir esta alarmante historia es un mensaje que llama a una profunda reflexión a nuestros jóvenes.