Cientos de animales viven en entornos a los que no pertenecen, como es el cautiverio, y las condiciones en las que viven dejan mucho que desear. Especialmente en determinados zoológicos y circos, donde los animales son utilizados para el entretenimiento del hombre. Y cuando pensamos que ya hemos visto suficiente, aparece un nuevo caso de terror.

Las impactantes imágenes fueron capturadas por la organización benéfica Born Free, y el periodista fotográfico Aaron Gekoski, en el zoológico Taman Safari en Bogor, en Java Occidental, Indonesia.

Han logrado desenmascarar los brutales abusos y maltratos a los que son sometidos los elefantes en esa vida de cruel encierro.

Los supuestos cuidadores de los paquidermos fueron sorprendidos tirándolos salvajemente de sus trompas, mientras escondían objetos afilados y punzantes que servían para castigarlos en caso de que no quisieran actuar para los turistas.

Mientras el impactante abuso tiene lugar en el suelo, se puede ver cómo una multitud de turistas entusiasmados contemplan la escena desde un balcón, animando a los maltratadores.

Un guía tirando de la cola del elefante durante una actuación en el zoológico Taman Safari

Gekoski asegura que las lesiones en las trompas de los elefantes que se ven en sus imágenes fueron causadas por operarios que los apuñalaron para controlarlos.

El presunto abuso ha sido fuente de un escándalo a nivel mundial en las organizaciones animalistas y conservacionistas, porque al parecer el zoológico en cuestión es miembro de las Asociaciones Mundiales de Zoológicos y Acuarios (WAZA).

Todas las entidades que pertenecen a WAZA son mundialmente reconocidas por garantizar que sus animales en cautiverio son tratados con el mayor respeto y cuidado posible.

Sin embargo, lo que Gekoski capturó en sus imágenes habla de una cruel realidad totalmente opuesta a los presupuestos de WAZA.

Un operario fue fotografiado causando múltiples heridas punzantes en el tronco del elefante.

“Seguridad nos vio documentar lo que estaba sucediendo y nos exigió que guardáramos nuestras cámaras”, dijo el fotógrafo.

El director de WAZA defiende que todos sus zoológicos se rigen por un código de ética, en el que la norma básica es “no causar dolor alguno a los animales, ni obligarlos a que realicen algún acto que no sea natural a su especie, ni que los degrade”.

Pero con el escándalo del Taman Safari quedaron totalmente consternados y han prometido llevar a cabo una profunda investigación.

Por su parte, Born Free ya sospechaba de algunas irregularidades en este zoo, básicamente porque ya existían numerosas quejas de turistas alertando de los maltratos, hasta que finalmente han logrado sacar a la luz parte de los abusos.

El TSI (Taman Safari Indonesia), por su parte ha salido al pase de las graves acusaciones para desmentir absolutamente todo, alegando que las imágenes capturadas han sido manipuladas con mala intención.

Ellos justifican las heridas de los paquidermos en supuestas rivalidades entre los propios elefantes, y que por el contrario sí hay imágenes donde se ve a cuidadores acariciándolos y conduciéndolos por el parque.

“La afirmación de que hay cortes o heridas en los troncos de los elefantes infligidos por los poseedores no tiene fundamento”, ha dicho el portavoz de TSI.

Daily Mail

Es increíble que ante el evidente maltrato sigan negando una realidad de la que ya se venían quejando cientos de personas. Esperamos que las investigaciones lleguen hasta el final y que estos hermosos animales tengan una vida digna, lejos de las amenazas de las “bestias” que los cuidan.

No te vayas sin compartir esta noticia y recuerda denunciar todo caso de maltrato animal. ¡Basta ya!