La violencia machista ha llegado a niveles insostenibles, a pesar de que todos los días las mujeres protestan y trabajan para lograr que los comportamientos irracionales y abusivos de los hombres desaparezcan.

Una joven de 26 años sufrió acoso callejero y, buscando refugiarse, se metió a una estación de metro donde tuvo que soportar que un hombre se masturbara frente a ella.

La desesperante situación que vivió Débora fue muy repudiada en los medios de comunicación y redes sociales, generando otras polémicas, como el tratamiento que un periodista dio al tema al preguntarle a la joven qué llevaba puesto cuando la acosaron.

Esta entrevista generó polémica por la pregunta del conductor.

Débora Garay, una argentina oriunda de Buenos Aires, contó que había ido a visitar a una amiga en Barrio Norte, uno de los barrios de clase alta de la Capital argentina. Para volver a su casa se dirigió a una parada de colectivos.

Estando a pocos pasos de la parada, un una moto se subió a la acera, haciéndola frenar repentinamente y quedando paralizada. “Pensé que me iba a robar” contó Débora luego.

Pero el hombre, que usaba casco, la arrinconó contra la pared y comenzó a manosearla. “Duró unos segundos, pero fue horrible. Me tocó y se fue. Comencé a llorar, tenía mucha impotencia. Me quedé parada en la esquina sin saber qué hacer. Saqué el celular de la cartera y le escribí a mi hermana lo sucedido por WhatsApp”.

Este hombre la miraba fijo desde el otro lado del andén y comenzó a tocarse.

Débora vive con su hermana y llegó desde Salto a Capital Federal hace 6 años para estudiar Medicina en la Universidad de Buenos Aires.

“Vivo con mi hermana y el año que viene llega otra, más chica, que también viene a estudiar. En ese momento pensé en ellas, en que podría ocurrirles lo mismo que a mí. Quería esconderme en cualquier lugar, tenía mucho miedo de que volviese a aparecer”.

En ese momento vio la entrada del subte, lo que pareció un lugar seguro. Eran las 23:15 y la estación Agüero, de la línea D, estaba vacía pero iluminada.

Nadie estaba en su andén, pero frente a ella había un hombre de unos 35 años sentado esperando el metro, con una mochila en la mano, que comenzó a mirarla fijo.

Débora lo filmó pero el hombre siguió masturbándose.

Captura de pantalla

Al tipo no le importó nada. Le quité la mirada porque estaba muy angustiada, solo miraba las vías, esperando que llegara el metro. También tenía un poco de miedo por si, en una de esas, el hombre de la moto volvía a aparecer. Cuando regresé la mirada lo vi con su pene fuera del pantalón, mirándome fijo a los ojos. No lo podía creer“, sostuvo la joven.

La charla de WhatsApp con su hermana seguía abierta. Con la cámara del chat comencé a sacarle fotos, para que se fuera. Por un momento pensé que podía cruzar la vía, pero también supe que el metro estaba por venir. A él parecía gustarle que yo lo filmara, porque se tocaba más. En un momento se paró, se fue contra la pared y volvió a hacerlo. Mientras, sonreía…”, explicó.

Este es el video que filmó Débora:

“Puedes creer que después de lo que me pasó, sucede esto”, le escribió a su hermana. “Lo increíble es que siguió haciéndolo, porque es un enfermo. No quise salir del metro por miedo a que me siguiera. Me subí al primero que vino y volví a casa”, dijo Débora.

Tardó más de una semana en subir todo el material a su cuenta de Facebook.

“El pasado lunes 19, alrededor de las 23 hs. volvía a casa después de verme con una amiga, quizás imprudente de mi parte ir a tomar el metro en ese horario en el que no hay mucha gente y puede ser más peligroso, en lugar de un bondi (que de todas maneras, no tendría por qué ser así…) Línea D, estación Agüero, me encuentro con esta persona que apenas me ve, empieza a mostrarme sus genitales. Yo estaba sola. Me asusté mucho. Pero lo filmé y saqué algunas fotos. Les pido que compartan, difundan o adviertan sobre esto. El ‘señor’ es un exhibicionista. La calidad del vídeo no es la mejor, ya que al editar tratando de tapar su miembro, se modificó. Esto es real y me paso a mi, el lunes 19 de Febrero de 2018 en la estación Agüero de la línea D, Barrio Norte, CABA” escribió en Facebook Débora.

Allí también explicó lo que le sucedió. “No quería hacerlo porque pensé que no iba a servir, pero no imaginé que iba a tener tanta repercusión. Me reconforta saber que ayuda a que otras mujeres estén atentas, relató.

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