El fallo del juez que atendió el caso de Viktoria Kuznetsova, una joven madre de 17 años, ha causado frustración e indignación en Rusia, tras haberla condenado por tan solo 6 años y medio de prisión. ¿Su crimen? Haber dejado que su bebé de 9 meses muriera de hambre porque decidió darse tiempo para ella y salir de fiesta con sus amigos. ¡Es desgarrador!

Ya dicen que muchas mujeres ni siquiera tuvieron que haber nacido. ¿Para qué traen al mundo nuevas vidas, si es que los van a someter a semejante falta de cuidado?

Según revelaron las investigaciones, Viktoria había ingresado a la universidad y se quejaba de que el pequeño la mantenía despierta por las noches y no la dejaba salir con sus amigos, por lo que planeó terminar con la vida del pequeño Egor.

La joven, que vive en Rostov, Rusia, aprovechando que su esposo estaba fuera de casa, cumpliendo el servicio militar, metió al niño en su carrito, cerró la puerta con seguro y se fue de fiesta.

Luego pasó toda la semana festejando y quedándose en residencias universitarias, mientras su bebé moría de hambre lentamente.

Kuznetsova estuvo una semana fuera de la casa y sólo volvió una vez durante ese período para darle un poco de agua a su perro.

Cuando preguntaron a Viktoria dónde estaba su bebé, ella les dijo que se estaba quedando con una tía; pero la realidad fue que cuando los vecinos no la habían visto a ella ni al bebé durante una semana, alertaron a la policía.

Rompieron la puerta del apartamento y encontraron al bebé inmóvil en su carro. Fue entonces cuando encontraron sus restos ya descompuestos.

“Durante el interrogatorio, la adolescente admitió que dejó al bebé morir porque no quería cuidarlo”.

Para el asombro e indignación de los presentes, cuando el juez leyó la sentencia, la mujer ni siquiera mostró signos de vergüenza o remordimiento.

Viktoria Kuznetsova se sentó sin transmitir ninguna emoción mientras su condena era leída en el Tribunal

El magistrado indicó que la “causa de muerte” del niño fue por “deshidratación e inanición”. Además explicó que la policía había encontrado muerto al pequeño cuando llegó al lugar, pero que “sus ojos todavía estaban abiertos de terror”.

El informe, además, aseguró que cuando encontraron al bebé dentro de la casa de Viktoria, estaba “literalmente en la piel y huesos”, mientras que la autopsia mostró que los órganos del bebé dejaron de funcionar “uno tras otro debido a la falta de comida y agua”.

Según la policía, Kuznetsova no mostró ninguna culpa y solo se preocupó por lo que le sucedería.

Ahora ha habido una protesta pública en las redes sociales por el castigo tan desproporcionado con su horrendo crimen.

“Ella alimentó a su perro, pero no a su bebé, estoy a punto de perder las palabras. Ella tiene que ser esterilizada”, comentó Nanar Hachatryan en la red social rusa VK.

“Permitiría su decapitación”… “¿Seis años y medio por matar a su bebé? ¿Están locos?”, comentaron otros usuarios.

Anteriormente se informó que cuando el bebé tenía solo un mes, Kuznetsova lo había dejado en un orfanato, solo para que la organización le devolviera el bebé cuando tenía siete meses.

The Sun / VK

Se rumoreaba que su marido ya le estaba pidiendo el divorcio.

¿Hasta cuándo vamos a tener que permitir sistemas legislativos tan permisivos, que imponen penas completamente desproporcionadas a la magnitud de los crímenes cometidos? Estamos hablando de la vida inocente de un bebé. Y una mujer loca, que en 6 años estará libre y seguirá perpetrando las peores atrocidades.

Compartamos esta noticia y levantemos la voz para que se haga justicia. ¡Vuela alto, pequeño Egor!