Hay crímenes tan macabros que no pueden haber salido ni de la más retorcida de las mentes. Justo cuando crees conocer a alguien y tener un buen concepto de esa persona, todo puede derrumbarse en segundos. Un jardinero aficionado en Rusia amaba pasar el tiempo en su jardín sembrando y cosechando todo tipo de plantas.

Él tenía un huerto personal en su hogar en la ciudad de Luzino, en Siberia, y disfrutaba sembrando hortalizas y legumbres.

Lo que nunca se imaginó es que un día se llevaría el susto de su vida.

Mientras plantaba unas patatas en su jardín, este hombre encontró algo grande y duro.

Al principio pensó que se trataba de una roca, pero resultó ser más blanco y entonces creyó que tal vez podrían ser los restos de un animal.

Su asombro y terror llegó a la cúspide cuando descubrió por fin que se trataba de una calavera humana.

El hombre se alejó rápidamente del terreno, huyendo despavorido y llamando a gritos a su esposa.

La mujer asustada se acercó a ver qué le ocurría a su pareja temiendo lo peor, un infarto o algún tipo de horrible accidente.

Con las palabras entrecortadas y sosteniendo el aliento, como pudo el hombre le contó a su mujer del cruento y espeluznante hallazgo que acababa de encontrar enterrado en el jardín.

El pobre se preguntaba quién podría haber sido el infeliz que tuvo un destino tan horrible y fue a parar al patio trasero de su hogar, varios metros bajo el suelo.

También decidía qué acciones deberían tomar pues este de seguro era alguien que había desaparecido y lo más probable es que la policía y su familia lo estaban buscando.

Allí fue cuando el hombre no pudo contener su asombro, pues la situación dio el giro más inesperado.

Su mujer le dijo que se quedara tranquilo, pues ella sabía exactamente de quién se trataba.

Rompiendo el silencio después de veinte años de secretos, su mujer le confesó que los restos que este hombre había encontrado enterrados en el jardín eran en realidad lo que alguna vez había sido su primer esposo.

Ella le contó cómo terminó su primer matrimonio con la verdad, por primera vez después de tantos años.

Su primer esposo sufrió un violento final, murió por un golpe contundente con un hacha que ella misma le asestó.

La desalmada reacción se debía al pasado abusivo que la mujer había sufrido a manos del difunto marido.

Después de un día en que llegó borracho y le dio una brutal golpiza ella decidió que no lo soportaría más y mató al hombre golpeándolo con el hacha.

Luego lo desmembró y enterró los restos en el área de patatas del huerto.

Daily Mail

Lo más impresionante es que después de compartir el terrible relato, ella solo le dijo al señor que volviera a enterrar los restos y su secreto junto a ellos.

El hombre no pudo cumplir con los deseos de su esposa, llamó a la policía y la denunció ante las autoridades.

Comparte este relato que parece salido de una película de terror pero ocurrió en la vida real, y pregunta a tus amigos ¿qué hubieras hecho tu?