La pequeña May Rose Gibney nació con una extraña afección de la espina bífida en la que su cerebro se desarrolló como una protrusión semejante a un saco en la parte posterior de su cabeza.

Esta afección afecta a 1 de cada 10.000 nacimientos cada año, se conoce como encefalocele, y ocurre cuando el tubo neural, la estructura que pasa a formar el cerebro y la médula espinal, no se cierra completamente durante el embarazo.

Como resultado se produce una abertura en la línea media de la parte superior del cráneo, el área entre la frente y la nariz o la parte posterior del cráneo. Generalmente se diagnostica después del nacimiento, a veces un pequeño encefalocele en la región de la nariz y la frente podría pasar desapercibido.

Los médicos que vieron su caso en Irlanda del Norte le dijeron a los familiares de May que no había nada que pudieran hacer excepto brindarle los cuidados paliativos.

Pero los médicos del Hospital John Ratcliffe de Oxford, decidieron realizarle un procedimiento quirúrgico muy complejo durante ocho horas a finales del pasado mes de agosto y la bebé luchó por seguir viviendo con su difícil condición, pero lamentablemente perdió la batalla.

La madre de May, Analee Gibney, de 24 años, relató el desgarrador momento en el que acunó a su pequeña que estaba a punto de morir después de ocho meses luchando.

Ella contó que su hija murió en sus brazos, fue devastador tener que darle el último adiós después de haber superado tantas adversidades con la esperanza de que pudiera tener una vida normal.

“Ella se mantuvo fuerte para mí, esperó hasta saber que yo iba a estar bien y después se despidió. La miré y supe que no estaba preparada eso, se había vuelto una carga demasiado pesada para ella”, comentó Analee.

La madre de la pequeña comentó:

“El viernes pasado ella abrió los ojos, sus ojos siempre estaban cerrados, y ella los mantuvo abiertos todo el fin de semana, creo que me estaba diciendo que era el momento en el que se iba a despedir de mí”.

May estaba acurrucada entre los brazos de su mamá cuando su rostro se puso de color morado antes de que dejara de respirar. Ella sostuvo a su hija mientras su vida se desvanecía por completo.

Días antes de morir, May tenía muchas dificultades respiratorias y los médicos le recomendaron que fuera a casa para que su madre la mantuviera cómoda, le sugirieron darle paracetamol en caso de que fuera necesario.

Cuando Analee se percató de lo que estaba ocurriendo le aplicó reanimación cardio pulmonar durante 20 minutos mientras llamó a la ambulancia. Pero a pesar de los esfuerzos realizados por los paramédicos May falleció.

“No puedo creer que se haya ido, ella completó mi vida, no creo que alguna vez pueda superar esto. Sé que no he aceptado que ha pasado porque todavía sigo buscándola”, relató Analee.

Durante el último adiós, comentó que entró a casa automáticamente buscando a May y preguntándose cómo estaba.

“Es un vacío enorme en mi vida, mi corazón ha sido arrancado de la manera más dolorosa. Descansa en paz niña de mamá, te amo siempre”, esas palabras las dirigió Analee a su pequeño angelito.

Desde que falleció May ella visita el lugar donde descansan sus restos todos los días y lleva consigo sus juguetes favoritos. “Yo le canto, le hablo y le digo que todo va a estar bien, ella era quien era fuerte, no yo. Estaba en mis brazos, pobre bebé, tengo el corazón roto”, dijo Analee.

También expresó su gratitud por el apoyo que ha recibido su familia, sobre todo por el dinero recaudado para pagar las operaciones que necesitó la pequeña. Los fondos que tienen serán empleados para ayudar a crear consciencia sobre este tipo de condición que afecta a muchos niños del mundo.

Más información sobre el Encefalocele

Esta es una afección causada por un defecto en el tubo neural presente en el nacimiento que afecta el cerebro. El tubo neural es un canal estrecho que se pliega y se cierra entre la tercera y la quinta semana de embarazo para que pueda formarse el cerebro y la médula espinal.

Daily Mail

El encefalocele se describe como una proyección del cerebro y las membranas que lo cubren a través de una abertura en el cráneo.
Según las estadísticas del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, cada año son afectados con esta condición aproximadamente 375 bebés en Estados Unidos.

Generalmente se produce por la influencia de un componente genético de familias donde existan antecedentes de espina bífida y anencefalia. Algunos investigadores aseguran que ciertas exposiciones ambientales antes, o durante el embarazo pueden influir, pero no se ha comprobado con una investigación científica.

No existe forma de prevenir el desarrollo de esta condición hasta ahora.

Es importante conocer esta enfermedad y crear consciencia, ojalá que las futuras investigaciones permitan evitar este tipo de afecciones. Comparte esta conmovedora noticia.