La abogada internacional, activista y defensora por autonomasia de los derechos humanos, y esposa del reconocido actor George Clooney, sabe que cualquier cosa que haga o diga, tiene una repercusión inmediata tan grande que ni ella sabría medirla.

Ella es Amal Clooney, una mujer que si bien cambió su vida tras haberse casado con uno de los iconos de Hollywood, tiene luz propia. Y recientemente en una visita a Toronto, en Canadá, durante el Festival Internacional de Arte de Luminato, su emotivo discurso le ha supuesto el reconocimiento de todos los presentes, así como de la prensa internacional.

Amal ha enfatizado una vez más su compromiso de luchar por los refugiados, pero no han sido palabras bonitas que se las lleva el viento, ha hecho una revelación personal, con lo que ha logrado conmover al auditorio.

“Yo también soy una refugiada”, dijo con la mente en alto, Amal.

“Si el gobierno del Reino Unido no me hubiera tendido una mano cuando mi familia escapaba de la guerra en el Líbano, no hubiera podido crecer en un ambiente seguro, ni recibir la educación que tengo, ni hacer ninguna de las cosas que he hecho”.

“Estoy muy agradecida de haber podido entrar a un país que mostró compasión por mí. Ojalá eso estuviera sucediendo en más lugares del mundo”.

Un mensaje que cobra particular sentido dentro de los graves problemas a los que se tienen que enfrentar los inmigrantes en el mundo entero. Aprovechando la ocasión, Amal habló del tema de los refugiados desde su propia experiencia, y lo que implica huir de una guerra y de un país que vive en la miseria. 

Habló, además, con particular énfasis sobre la cruda separación de los niños inmigrantes recientemente separados de sus familias en Estados Unidos, hecho que condenó severamente.

“Es vergonzoso. No es solo ilegal, es inmoral”, dijo Amal Clooney, dejando clara su firme oposición a las políticas de tolerancia cero de Donald Trump y atacando su cobardía por no resolver el problema, una medida que la calificó como totalmente inhumana.

Sin embargo, esto que pudo haberse quedado en un discurso bonito, se pudo conocer que fue más allá. Si alguna pareja es consistente con su manera de hablar, esa es la pareja Clooney.

Se dio a conocer que la fundación creada por ellos, “Foundation for Justice”, hizo una donación de 100.000 dólares al Young Center for Immigrant Children’s Rights, una organización que representa en los tribunales a los menores no acompañados y separados de sus familias.

Así también, en un programa al que fueron invitados, se reveló la historia del refugiado al que acogieron, un joven que Amal conoció cuando representaba legalmente a víctimas del genocidio perpetrado por el ISIS.

Él es Hazim Avdal, de 23 años, un joven procedente de Irak, que escapó del ISIS, y que cautivó el corazón de Amal por su coraje, y por los nobles deseos que albergaba su corazón, incluso después de todo lo que había sufrido, tras perderlo todo.

Avdal no sólo fue acogido por la pareja, sino que le ayudaron a cumplir su sueño, permitiendo que pueda ir a la Universidad de Chicago, además de darle un lugar donde vivir, en la casa que tienen en Kentucky.

Amal relató que ese es precisamente el objetivo de la fundación, apoyar los sueños frustrados de tantos jóvenes que la situación política de su país no se los permite. Por eso han destinado más de 15 millones de euros para facilitarles un techo, educación y cobertura legal.

EP

Ella es Amal Clooney, la mujer de la que el mismo George se ha referido como “un ser humano extraordinario”. “Cuando la ves en persona te hace sentir increíblemente orgulloso y también increíblemente pequeño”.

¡Y no es para menos! Nos alegramos que en medio de tantas historias frustrantes de niños abandonados, pequeños separados por sus familias, refugiados de los que nadie se quiere hacer cargo, existan otros seres humanos con todas las letras.

El mundo necesita más humanos comprometidos con sus iguales. No te vayas sin compartir el emotivo testimonio de Amal Clooney.