Las estadísticas de violencia de género son alarmantes, lamentablemente muchas mujeres sufren graves lesiones o incluso pierden la vida por culpa de las agresiones que reciben de sus parejas o ex parejas.

Este crimen causó horror en Rusia, Dmitry Grachyov, de 26 años, presumía que su pareja había conocido a otro hombre. Así que en medio de la ira, decidió atentar contra Margarita Grachyova, de 26 años en un bosque cercano a su casa en Moscú.

El hecho ocurrió el pasado 11 de diciembre después de que la pareja llevara a sus hijos de 3 y 4 años a la guardería. 

En una crisis de celos tras una idea que invadió sus pensamientos, arremetió contra su mujer amputándole las dos manos asegurándole que creía que era infiel.

La madre de Margarita declaró que “sus celos eran patológicos”, lo habían instado a mudarse a otro domicilio después de que agrediera a su esposa física y verbalmente, la había amenazado incluso con atacarla con ácido.

Margarita, fue agredida con una violencia desmedida mientras su pareja le decía que confesara que lo había engañado.

Él supo que ella había llevado a sus hijos al cine con un compañero de trabajo con el que mantenía una relación de amistad, y la siguió para comprobarlo, después de su ataque de ira le prometió cambiar y estaban en medio de una reconciliación.

El agresor la amenazó con un hacha y la obligó a dirigirse a un bosque cercano a su casa, como Margarita negó las acusaciones de la presunta infidelidad él le cortó los dedos para presionarla, después terminó amputándole las dos manos.

Él la trasladó a un centro hospitalario para que curaran sus heridas, los médicos lograron recuperar una de las extremidades de la víctima. Dmitry se entregó a la policía local después de dejar a su pareja herida en el centro de salud.

Margarita fue sometida a un procedimiento quirúrgico muy complejo que duró nueve horas, para reconectar sus manos. Pudieron recuperar una, pero la otra tenía lesiones muy graves y no pudieron hacer nada.

Los vecinos de la pareja están impactados con el brutal crimen que él cometió, aseguran que parecía ser un matrimonio tranquilo.

Estaban casados desde hace cinco años y según sus amigos los describían como una pareja “cercana y amorosa”.

Pero a pesar de esto, Margarita había denunciado a su pareja por conductas violentas, un familiar cercano de ella declaró ante un medio de comunicación local que Dmitry la había amenazado de muerte y le dijo que no le importaba ir a la cárcel.

Los médicos que atendieron a Margarita expresaron su repudio ante el crimen violento.
Alexander Myasnikov, jefe de cirujanos que se encontraba en la sala de emergencias aseguró que: “Una persona normal no es capaz de hacer esto”.

Además, comentó que estaba orgulloso de la intervención que había realizado su equipo, porque era de alta complejidad y había un alto riesgo de no poder salvar ninguna de las extremidades de Margarita.

“Realmente no puedo mostrar las imágenes de cómo recibimos a Margarita, es muy sangriento, tanto que hasta yo me tuve que preparar para verlas”, comentó el doctor.

Margarita ya había denunciado a su pareja por violencia pero al parecer no hubo algo contundente que haya motivado a las autoridades a tomar acciones legales en su contra.

TN / Daily Mail

Ahora es demasiado tarde, porque la vida de Margarita jamás volverá a ser la misma después de vivir una experiencia tan traumática y perder una de sus manos.

Por eso, al primer signo de agresividad y violencia, hay que denunciar y huir antes de sufrir un daño mayor o perder la vida. Las estadísticas comprueban que no vale la pena tener riesgos.

Los maltratadores necesitan ser denunciados y dejar de representar un peligro para quienes tengan alrededor. Comparte este atroz crimen de maltrato.