Los celos son uno de los sentimientos más peligrosos y negativos que pueden sentir los seres humanos. Una persona celosa puede llegar a cometer actos contra sí mismo y contra los demás de los cuales se puede arrepentir. Muchos de los crímenes cada año, son producto de los celos y de la incapacidad de aceptar que otra persona no les pertenece ni física ni sentimentalmente. Así le pasó a esta mujer en Rusia después de que le expresara a su esposo sus deseos de terminar su matrimonio.

Dmitry Grachyov y Margarita, habían tenido un matrimonio feliz en el que tuvieron dos hijos.

Pero pronto todo se salió de control, ella ya no se sentía cómoda con la relación así que decidió pedirle el divorcio a su esposo. Él la condujo hacia un bosque y la abrazó dándole la falsa sensación de que había aceptado su decisión, pero todo se trataba de una trampa y cuando la tenía dominada la ató de un árbol.

Dmitry, la obligó a arrodillarse y en ese momento comenzó el horror.

Margarita expresó que él se mostraba muy calmado pero que pronto con un hacha y de manera muy tranquila comenzó a amenazarla con cortarle las manos. “Pensé, que todo era un sueño o que me iba a desmayar pero no fue así, no se trababa ni de un sueño y nunca llegué a desmayarme”, dijo Margarita.

“Pensé que en algún momento se arrepentiría pero no fue así, puede sentir todo el dolor y luego pude ver su euforia”, agregó la victima de tan solo 25 años.

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Según Margarita, él le ató las manos en puntos específicos para evitar que sangrara mucho, era como si lo hubiese planificado. El hombre estaba convencido de que su mujer le era infiel y esa era su forma de castigarla.

Con un hacha cortó sus dos manos.

“Al golpearme con el hacha intenté sacar uno de mis muñones y me golpeó en uno de mis muslos, también tengo una cicatriz en ese lugar”, expresó Margarita.

Me subió al automóvil y me llevó al hospital, durante el trayecto me media el pulso para verificar si aún continuaba con vida. Aparentemente, el hombre repetía que sentía mucha adrenalina, Margarita no entendía lo que estaba sucediendo, ya que durante sus años de relación, él nunca se manifestó como un hombre violento.

Al llegar al hospital, Dmitry se entregó ante las autoridades.

Ella tuvo que someterse a cirugías, para reparar el daño que su esposo le había causado en medio de un ataque de celos. Su mano izquierda fue reconectada mediante cirugía y se espera que logre el 70% de sus funciones, por desgracia, su mano derecha no se pudo recuperar y fue sustituida por una prótesis.

“No importa, al menos conservo una de mis manos para poder abrazar a mis hijos”, fueron las palabras de Margarita.

Dmitry, deberá cumplir una condena que se estima que sea de 10 a 15 años de cárcel, sin embargo, ha conseguido la manera de amenazar a Margarita. Él está convencido de que ella aprendió la lección y retomarán su matrimonio cuando él salga de prisión, de no ser así él la buscará para matarle o cortarle las manos a sus familiares.

Ella se niega a cualquier tipo de comunicación con él o sus parientes y también niega que tuviera a otro hombre o le haya sido infiel.

DailyMail / TheSun

Definitivamente, nunca terminamos de conocer a las personas, esta mujer que se casó un día con la esperanza de tener una vida feliz junto al hombre que amaba, terminó perdiendo sus manos por la agresión de esa persona que nunca tuvo una actitud violenta hacia ella. En silencio el parece haber estudiado esta técnica de tortura medieval y disfrutó mucho poder practicarlo con la madre de sus hijos.

Personas como Dmitry no deberían volver a pisar la calle, comparte esta historia y que nadie olvide su terrible crimen.