Miles de niños han tenido que enfrentarse a una horrible pesadilla tras ser separados de sus familias por órdenes de las severas políticas migratorias establecidas en Estados Unidos.

Los menores intentaron ingresar ilegalmente a Estados Unidos junto a sus padres huyendo de las deplorables condiciones en las que vivían en su país exponiéndose a graves peligros asociados a la pobreza extrema y la delincuencia.

Después del largo camino que recorrieron en medio de muchas dificultades y un severo agotamiento físico y mental lo único que añoraban era mantener la esperanza de comenzar a construir un futuro mejor en el que pudieran finalmente mejorar su calidad de vida con la oportunidad de satisfacer todas sus necesidades.

Pero su sueño se vio truncado cuando los agentes fronterizos detuvieron a sus padres y los trasladaron a un lugar en el que permanecen en condiciones deplorables y con la incertidumbre de volver a reencontrarse con sus seres queridos.

Aproximadamente 2.000 niños han sido trasladados a refugios en un plazo de seis semanas donde viven hacinados y encerrados en una especie de “jaulas”, desde que las imágenes fueron publicadas la noticia ha causado una ola de indignación en las redes.

Muchas figuras públicas incluyendo a Melania Trump, la primera dama de Estados Unidos se ha pronunciado al respecto condenando el hecho. Recientemente, una reportera no pudo contener las lágrimas mientras transmitían el noticiero y conmovió al mundo.

Las fotos que han salido a la luz son estremecedoras y muestran en el rostro de los niños el dolor que están padeciendo por vivir hacinados, con solo mantas térmicas y completamente desamparados.

El presidente de Estados Unidos firmó el pasado miércoles una orden ejecutiva que establece que los menores no sean separados de sus padres cuando estos son detenidos en la frontera sur de Estados Unidos.

Según una fuente de la Casa Blanca, Donald Trump emitió un documento que permitirá que los menores que crucen la frontera con México acompañados de sus padres ilegalmente permanezcan junto a ellos en centros de detención de inmigrantes por un período de tiempo dilatado.

“No nos gusta ver a las familias separadas. Al mismo tiempo, no nos gusta que la gente entre ilegalmente en nuestro país. Esto resuelve el problema”, aseguró el presidente Trump.

A pesar del decreto el gobierno de Estados Unidos piensa mantener la política de “tolerancia cero” contra la inmigración que causó la separación de las familias.

“Seguiremos con una frontera poderosa y seguirá habiendo tolerancia cero. Hay tolerancia cero para los que entran ilegalmente”.

La política migratoria que se estableció en abril presenta cargos criminales contra los adultos que cruzan irregularmente la frontera con México, por tanto, los niños que acompañaban a los inmigrantes pasaban a estar bajo la custodia del Gobierno Federal.

Ahora los padres serán trasladados a los centros de detención junto a sus hijos, aunque contradiga a un acuerdo en el que el Gobierno de Estados Unidos se comprometió hace 21 años.

“Flores” es el nombre del acuerdo que establece que los menores detenidos en la frontera solamente pueden privados de libertad durante un plazo máximo de 20 días.

Durante a gestión de Barack Obama se incumplió el acuerdo con la llegada masiva de menores procedentes de Centroamérica en el año 2014. Dos años después, un juez falló contra estas políticas estableciendo que el período de detención debía ser aplicado también a las familias acompañadas de menores de edad.

Recientemente, Donald Trump aseguró que no podía hacer nada para prevenir las separaciones familiares culpando a los demócratas a pesar de que fue en su gestión que se estableció la dura política de inmigración.

Aunque los adultos infrinjan la ley, los menores que los acompañan no son responsables y no merecen asumir las peores consecuencias.

LV

Su separación forzosa y las condiciones en las que viven pueden causar daños irreversibles en su desarrollo. Comparte y alza tu voz.