La noticia del accidente que se produjo en Nueva York el pasado 6 de octubre conmovió al mundo, fue el más trágico de las últimas décadas y dejó el lamentable saldo de 20 personas fallecidas.

El conductor evadió una señal de alto y perdió el control del auto colisionando contra un árbol después de precipitarse al vacío, según los primeros informes de la investigación del siniestro conducía a 100 kilómetros por hora en una zona urbana y el vehículo de alquiler no estaba en óptimas condiciones.

Entre las víctimas se encontraban cuatro hermanas, su familia está devastada intentando sobrellevar el inmenso dolor que los embarga después de la irreparable pérdida.

En el hogar de la familia King a las 2 de la tarde ella estaba cocinando y él limpiando cuando escucharon en las noticias sobre el accidente de una limusina, pero como en principio se difundió en los medios que se dirigían a la celebración de una boda no se preocuparon por su familia.

Sin embargo se extrañaron en que no respondieran sus mensajes ni les enviaran fotografías como acostumbraban a hacer.

Eran las seis de la tarde cuando sonó el teléfono en el hogar de Tom y Linda King en Nueva York, era una mujer muy nerviosa que le informó que había ocurrido un accidente que involucraba una limusina y le pasó la llamada a un miembro de la policía estatal que se encontraba en el lugar.

El agente le dijo al señor Tom, de 72 años, que sus cuatro hijas estaban a bordo del vehículo que se había estrellado cerca de una peligrosa intersección en una zona rural de Scholarie.

El padre desconcertado preguntó: “¿Hay sobrevivientes?” y el policía respondió lo que más temía escuchar: “No, todos han fallecido”.

Amy, Allison, Abigail y Mary, cuatro de sus siete hijos, y tres de sus yernos habían muerto de una manera trágica e inesperada. Era una noticia realmente difícil de asimilar, ahora eran abuelos de tres nietos que se habían quedado huérfanos: uno de 4 años, otro de 2 y otro de 16 meses. La cuñada de Amy les confirmó a los padres de las jóvenes lo que había ocurrido, ella no fue a la celebración porque se sentía enferma, su esposo también era una de las víctimas fatales.

Para la familia King, no ha sido nada fácil, su vida cambió por completo tras el devastador suceso que les arrebató a tantos miembros de su grupo familiar.

Eran muy unidos, vivían muy cerca para visitarse diariamente y compartir juntos, así que el impacto de este accidente ha sido devastador.

El padre de las cuatro jóvenes fallecidas compartió su desgarrador testimonio: “Va a ser más duro dentro de tres o cuatro meses cuando realmente nos golpee la ausencia”.

Tom y su esposa permanecían en el salón de su hogar mientras un numeroso grupo de vecinos los visitaban para consolarlos en un momento tan difícil.

Sus vecinos y amigos recorrían la casa de tres habitaciones donde se había formado la familia, ese era su hogar desde hace 24 años. Han recibido innumerables muestras de cariño, “Vi una dirección de Nebraska en un ramo de flores que llegó. No conocemos a nadie en Nebraska”, dijo el señor Tom.

Frente a la casa estaba aparcado el auto donde se trasladaron las hermanas antes de encontrarse con sus familiares y amigos para ir a la fiesta de cumpleaños a bordo de la limusina de alquiler a una cervecería en Cooperrstown.

La familia debe planear los funerales y pagar los gastos, también deben hacer muchos trámites para gestionar las propiedades de sus hijas y garantizar el bienestar de sus nietos.

Daily Mail / NyTimes

Amamos a nuestros nietos, pero nos damos cuenta de que no tenemos la energía necesaria para encargarnos físicamente de ellos a tiempo completo”, dijo el padre de las cuatro jóvenes fallecidas.

Nos sumamos al mensaje de solidaridad que miles de personas envían a los familiares de todas las víctimas. Esta devastadora noticia nos invita a reflexionar sobre el valor de disfrutar cada segundo la presencia de nuestros seres queridos. Compártelo.