Un dramático episodio tuvo lugar en en el barrio de Umarizal, en Belén, estado de Pará, Brasil. Un estudiante de 19 años recibió un disparo en la cabeza mientras huía de un ladrón y todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.

El momento fue registrado por una cámara y en las imágenes se observa como el asaltante, tan joven como la víctima, intenta cometer el robo.

Así cae al piso después del disparo.

La escena no pareciera ser peligrosa: una esquina concurrida, a plena luz del día, con autos circulando por la calle. Un joven camina con las manos en los bolsillos y se acerca a la parada del autobús.

Se le nota algo nervioso, aunque a primera vista también podríamos concluir que está apurado. La víctima no se observa en esta primera parte de la filmación, pero se levanta de su asiento y lo podemos ver alejarse del asaltante.

Estas son las impactantes imágenes del incidente:

El asaltante ya le había quitado el teléfono móvil, pero el estudiante no estaba dispuesto a entregar el contenido de la mochila.

El joven también está nervioso pero aún así, opone resistencia y decide cruzar la calle para escapar corriendo del lugar para evitar una confrontación mayor.

Sin embargo, mientras cruzaba la carretera, el atracador sacó un arma que tenía en el bolsillo y le propinó un balazo en la cabeza. El momento es impresionante. El cuerpo del atacado cae brutalmente en el medio de la calle.

Las imágenes son muy impactantes. Cuando el adolescente cae al suelo, lo hace abruptamente, golpeando primero con la cabeza. y, aunque la grabación termina ahí y puede parecer que murió en el acto, sorprendentemente logró sobrevivir.

El asaltante, tras disparar el arma que sacó del bolsillo, salió corriendo con el revólver en la mano en la misma dirección desde donde llegó.

Los autos que circulaban por la calle no se detuvieron, y uno de ellos estuvo a punto de atropellar al estudiante herido.

En otro vídeo filmado por un testigo el joven lleno de sangre se levanta del suelo y es asistido por un grupo de personas. “¡Llamen a la Policía, llamen a la Policía!” grita un hombre mientras otro lo acompaña a la acera y lo hace sentar. La bala lo rozó pero no le causó ninguna herida grave.

El estudiante es asistido por un grupo de gente. Él no suelta su mochila.

El joven se sienta a esperar que venga la ambulancia, visiblemente conmocionado.

El joven, con su camiseta blanca salpicada de sangre, se sienta apoyándose en la pared y abraza su mochila, visiblemente afectado.

Cuando la Policía y la ambulancia llegaron, trasladaron al joven al hospital Pronto Socorro Mário Pinotti, donde fue internado y evolucionó favorablemente.

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