En un viaje a Nueva Guinea, el explorador y aventurero Benedict Allen de 57 años de edad, estaba buscando reconectarse con la tribu de los Yaifo, a los cuales había conocido en una expedición hacía ya más de 30 años.

Según su hermana, ella esperaba noticias de él, las cuales, como se puede adivinar, nunca llegaron; incluso el piloto de helicóptero que había llevado a Allen hasta su punto de partida para su viaje hace ya varias semanas reconoció que lo había estado buscando, pero sin resultado alguno.

Con un constante sentimiento de preocupación, se habló con la policía local para comenzar los protocolos de búsqueda, usando helicópteros para tratar de localizar a Allen en medio de la densa jungla de Nueva Guinea.

Pero nada parecía surgir, teniendo en cuenta que grandes áreas de la zona no tenían ningún tipo de conexión con el mundo exterior era probable que, incluso si Allen hubiese logrado llegar a alguna aldea, no había manera de que lo pudiese comunicar a las autoridades locales o a sus seres queridos.

La hermana mayor de Allen, Katie Pestille, declaró que este tipo de comportamiento era poco convencional y algo que su hermano no acostumbraba hacer, refiriéndose no solamente a desaparecer sino también a faltar a su vuelo programado de ida a Hong Kong desde Papua.

Para el resto del mundo es muy emocionante, todas las expediciones y todas las cosas que hace, pero para su esposa y para mí es más una constante preocupación”, comentó.

Sin embargo, 5 días después de la confirmación de su desaparición, Allen fue recogido por un helicóptero y llevado a la civilización, aparentemente estaba sufriendo de malaria.

El agente de Allen declaró lo siguiente: “Benedict espera con ansias reunirse con su familia y amigos, pero necesitara un tiempo para volver a gozar de salud, además de eso le gustaría dar las gracias por todos los mensajes de apoyo que recibió debido a su supuesta desaparición”.

A pesar de haber aparecido y encontrarse con una afección de salud, su familia y amigos no pueden evitar sentirse un poco molestos con Allen por su decisión de no haberse llevado un teléfono satelital o un dispositivo de rastreo, cualquier cosa que hubiese hecho posible saber que se encontraba bien.

Por otra parte, muchas personas han llamado a la supuesta desaparición de Allen como un truco publicitario y demuestran su desagrado ante toda la situación, diciendo que fue decisión del hombre perderse y que debería afrontar las consecuencias de hacer que no solo sus seres queridos sino una gran parte del Reino Unido se preocupara por él en vano.

En respuesta a esto, varios compañeros de Allen han dado declaraciones defendiéndolo; por ejemplo, su agente dijo: “Fuimos nosotros los que causamos todo este problema ¿pero cómo hubiésemos podido encontrarlo de no ser por la publicidad? He visto comentarios en Facebook diciendo que todo fue un engaño, pero a eso digo ‘pobre Benedict’ ya que no lo fue”.

En su último Tweet antes de salir de expedición, Allen había hecho referencia a que existía la posibilidad de que se fuera por más tiempo del planeado, pero que no lo buscaran.

BBC / The Guardian / Metro

Sea cual sea la verdad, al final del día reconforta saber que Allen se encuentra sano y salvo de regreso en su hogar, existen personas que buscan la aventura y suelen sentirse más tranquilas en la soledad absoluta de la naturaleza y de alguna manera nosotros como seres humanos debemos buscar la forma de lidiar y aceptar esas decisiones.

Afortunadamente todo terminó bien, comparte esta noticia en tus redes.