Es extraordinario contraer matrimonio a bordo de un avión, pero si la ceremonia fue celebrada por el Papa el acontecimiento se convierte en un hecho histórico para el mundo.

Paula Podest Ruiz, de 39 años, y Carlos Ciuffardi Elorriga, de 41, son una pareja con dos hijas, Rafaella de 6 años, e Isabella de 3, que se habían casado solo por lo civil porque el día que estaba pautado su matrimonio eclesiástico en 2010 un terremoto afectó la iglesia en la que celebrarían la boda.

Los dos trabajan como tripulantes de la línea aérea Latam, el pasado jueves iban a bordo del avión que trasladó al Papa Francisco de Santiago de Chile a Iquique, el vuelo duraría aproximadamente dos horas.

Ellos saludaron al máximo pontífice, y le pidieron que bendijera su unión, pero el Papa tenía un mejor plan. Así que decidió realizar una ceremonia católica para celebrar el matrimonio de la pareja con su consentimiento.

Ambos aceptaron y el Papa Francisco los casó con el rito católico, un cardenal escribió un acta de matrimonio en una hoja de papel que fue firmada por el Papa Francisco, por los esposos, y el testigo.

Uno de los periodistas italiano que estaba en el avión comentó: “¿Y eso se puede hacer?”, cuestionando si era posible celebrar una boda en ese momento, la respuesta fue: “Bueno, es el Papa”.

Es la primera vez que un Papa celebra un matrimonio en un avión, pero el Papa Francisco hizo historia casando a una pareja a 10 mil metros de altura.

Los periodistas que estaban en el avión no perdieron oportunidad para capturar imágenes de la pareja mientras los pasajeros estaban asombrados por la particular celebración.

Finalmente, la pareja se besó en medio de la algarabía y al bajar del avión compartieron unas palabras que la línea aérea publicó en su perfil de Twitter.

Se podía apreciar la felicidad en su rostro por ser los protagonistas de una celebración que nadie podrá olvidar y que le demuestra al mundo que lo más importante es la voluntad y el amor de la pareja.

El Papa comentó que el sacramento va a ser muy significativo para las personas que no están casadas, motivándolas a acercarse al matrimonio eclesiástico.
El novio comentó: “Yo le conté que nos conocimos hace 10 años y que ella era mi jefa”, el Papa preguntó si seguía siendo la jefa y él le respondió que sí.

El máximo pontífice bendijo sus aros de matrimonio y les dijo: “Presten atención, porque las que están muy apretadas torturan y las que están sueltas, se caen”.

Durante el vuelo, las transmisiones estaban bloqueadas, los testigos del matrimonio no podían publicar la noticia. La primicia fue dada por el director de la revista Civiltá Cattolica, Antonio Spadaro quien publicó la información a través de su perfil de Twitter y causó furor entre más de 70 periodistas de 10 países.

¡No te vayas sin compartir esta memorable boda!