Las sex shops se van haciendo populares cada vez más porque el tabú y lo ‘inmoral’ que siempre estigmatizaba al sexo o a sus practicantes en nuestra sociedad dejaron de ser lo común, y ahora en muchos lugares de mundo se pueden encontrar lugares exclusivos para el comercio de vestimenta, objetos, juguetes, perfumes, y demás artilugios y artefactos dedicados para la práctica sexual o un mayor disfrute de esta, dependiendo de las fantasías de cada quien.

En San Bernardino, California, hay una gran tienda dedicada a estos productos y el miércoles 14 de diciembre del año pasado, un hombre decidió entrar con un arma de fuego justo cuando la tienda estaba por cerrar para tratar de intimidar a las dos empleadas del lugar, robar la caja registradora e incluso parte de la mercancía.

Las cámaras de seguridad del local lograron captar el intento de robo que perpetuaba el ladrón a la tienda, pero apenas las encargadas notaron que el hombre se disponía a robar una de ellas empezó a gritarle, a amenazarlo y sacó su teléfono móvil para llamar a la policía, mientras otra de las empleadas empezó a lanzarle dildos.

Los dildos, o consoladores, son juguetes sexuales que tienen una forma fálica que simula un pene, pero fue precisamente eso lo que tuvo a mano la empleada para defenderse y tratar de ahuyentar al ladrón armado.

Asombrosamente, la táctica de defensa con juguetes sexuales funcionó y el hombre huyó sin botín y sin haberle hecho daño a nadie.

Ahora, la policía local de San Bernardino publicó los videos tomados de la cámara de seguridad para identificar al hombre que en partes del vídeo dejó su rostro al descubierto.

“Pensé que se hacía el gracioso para asustarnos. Pero cuando vi el arma, pensé ‘¿está bromeando? No tengo tiempo para esto”, contó Amy, una de las mujeres que trabajan en la tienda.

Sobre la reacción que tuvo el hombre, una de las empleadas dijo “creo que era un cobarde… Venir y tratar de superar a dos mujeres y no darse cuenta de que somos bastante luchadoras”.

Agradezco que se haya marchado. Sé que la forma en la que actué no fue inteligente”, dijo la empleada.

Es lo más raro que he visto en mi vida… empleados defendiéndose de esa manera. No discutas con alguien que tiene un arma”, dijo Janel Hargreaves, la dueña del local.

The Sun / Independent

El vídeo logró captar la atención de los cibernautas y la impresión de la mayoría. La escena puede resultar graciosa, pero las empleadas de Lotions & Lace aseguran que en ese momento en ellas reinaba el miedo.

La policía aún no ha dado con el paradero del criminal y espera que cualquiera que logre reconocer su rostro en el vídeo lo informe a las autoridades del Condado de San Bernardino.

Afortunadamente nadie salió herido, comparte esta noticia.