Cuando tenemos niños pequeños es una gran responsabilidad mantenerlos estrictamente vigilados en la calle, porque en cuestión de segundos puede ocurrir una desgracia. Ellos no tienen noción del peligro, y es muy fácil que se extravíen o sean víctimas de algún accidente o crimen.

La familia del pequeño Martín Romero, un niño de 5 años de San Cayetano, Cundinamarca, Colombia, vivió la experiencia más aterradora de su vida cuando perdieron de vista al niño.

Martín se había perdido en una zona boscosa a las 8:30 de la mañana del pasado lunes, estaba vestido con una pijama de color azul con amarillo y unas botas de caucho de color azul en las afueras de una vivienda en la vereda de Honduras-San Carriazo, donde desapareció.

“El niño estaba con su madre y su abuela en casa de una vecina, y en un descuido, en unos minutos mientras ellas se saludaban el menor desapareció”, relató una tía de Martín.

Desde que reportaron su desaparición, las autoridades emprendieron un plan de búsqueda con la participación de la policía, los bomberos y un grupo de vecinos que junto a los familiares de Martín lucharon para encontrarlo.

Los organismos de emergencia activaron un plan para dar con el paradero del niño, sus familiares pidieron ayuda a la ciudadanía y a los noticieros para que difundieran la noticia y colaboraran en la búsqueda.

“Pedimos ayuda a toda la comunidad para que se solidarice con nosotros en este momento tan difícil. Ya todos hemos ido a buscarlo, pero no tenemos razón del niño. Si alguien cogió al niño o sabe algo de él que nos informe. Como es una zona montañosa, no se sabe su está en el monte o como bajan personas desconocidas, de pronto tengan al niño”, comentó Javier Olaya, tío de Martín.

Finalmente el martes, el pequeño de 5 años, fue encontrado entre matorrales, cerca de Pueblo Nuevo después de más de 20 horas buscándolo. El menor fue trasladado a un centro de salud para que le realizaran una evaluación médica.

Lo trasladaron al hospital en compañía de la Policía de Infancia y Adolescencia y funcionarios de la Comisaría de Familia para descartar que haya sido víctima de agresiones.

Mientras que las autoridades están investigando dónde y con quién estuvo el pequeño durante su desaparición.

Según los informes de las autoridades, el menor estaba en una vivienda abandonada, donde llegó tras caminar durante varias horas después de extraviarse.

“El niño se fue con la mamá de paseo para San Cayetano, se levantaron a las 8 de la mañana y el niño salió con la mamá de otro primo, la señora responsable del niño se entretuvo hablando con la vecina y cuando ella reaccionó y echó de menos al niño notó que ya no estaba”, comentó Wilmar Escobar, primo de Martín.

El lugar donde el niño desapareció es un área boscosa, entre precipicios y mucha selva, los bomberos de Zipaquirá fueron los que hallaron al menor tras más de 24 horas desaparecido.

Noticias Caracol

Afortunadamente esta historia tuvo un final feliz, el pequeño está sano y salvo. Sus familiares están celebrando la buena noticia, consideran que es un milagro, aseguran que jamás perdieron la esperanza y agradecen que haya aparecido con vida.

Comparte esta emotiva noticia con tus seres queridos y que la experiencia de esta familia sirva para ayudarnos a prevenir.