Dicen que nunca es tarde para cumplir tus sueños; que mientras lo intentes y no te rindas, podrás lograr cada meta que te propongas. No importa por cuánto tiempo lo intentes mientras perseveres hasta el final.

Para esta abuela de origen mexicano, Esther Lozano, de 78 años, la vida no fue muy fácil; cuando estaba en la escuela secundaria tuvo que abandonarla debido a que sus padres eran muy pobres y no podían costear sus estudios. Además, a su edad ya debía trabajar para ayudar en su casa.

Tuvo una juventud muy difícil. A los 16 años ya estaba casada y debía cuidar a su familia y esposo; sin embargo, sus sueños de terminar la escuela nunca fueron abandonados, ella sabía que apenas tuviera la oportunidad regresaría a completar su escuela secundaria.

Pero las cosas no pasaron tan rápido como Esther quería y cada vez su situación se complicaba más. Después de haberse casado, ella fue repudiada por su familia debido a que se casó con un hombre cuya familia era incluso más pobre que la suya; sin embargo, ella siguió adelante.

Ella amaba a su marido y sin importar lo que pensara su familia permanecería a su lado; y así fue, ella lo amó toda su vida. Hoy, después de más de 50 años, sigue amando a su esposo a pesar de que ya falleció. Pero perder a su marido solo le dio más ánimos para continuar con su vida.

Sus riñones no funcionaban bien y tenía que someterse a diálisis tres veces al día, así que no tuvo la oportunidad de volver a la escuela hasta que mi abuelo falleció”, dijo Ashley, nieta de Esther.

Al perder a su amado marido, era momento de honrar su memoria y continuar con su meta de terminar su escuela secundaria, de esta manera podía cumplir sus sueños en homenaje a su amado esposo.

Esta abuela es un ejemplo para su familia e incluso para todos de que nunca debemos rendirnos, Esther con 78 años ha logrado graduarse de la escuela secundaria dándole este bello ejemplo de perseverancia a su hijo. Sobre todo para su nieta Ashley quien aun no había terminado la secundaria.

Daily Mail

Esther nunca abandonó su sueño ni se rindió, aunque le tomó varios años poder conseguirlo. Es una gran enseñanza para todos de que lo importante es cumplir nuestras metas, aunque no sea en el tiempo que queremos.

Comparte esta inspiradora historia con tus amigos, nunca es tarde.