Desafortunadamente, es abundante la cantidad de paparazzis que se encargan en divulgar la privacidad de los artistas y famosos. Este tipo de reporteros gráficos suelen trabajar para revistas amarillistas o por su cuenta, se comportan como cazadores y acechan al artista hasta obtener una foto ridícula o comprometedora para extorsionar a la víctima o para venderla.

El contenido de las imágenes suele ser lo más reservado que tiene una persona, sea famosa o no, y en muchos casos se trata de la desnudez, la intimidad del hogar e imágenes potencialmente sexuales.

Generalmente, las artistas mujeres son las que sufren en mayor grado este tipo de acosos debido a la cosificación sexual que sigue plagada en Hollywood y en todo el mundo del entretenimiento.

La victima esta vez fue la cantante australiana Sia, ella se mantiene siempre reservada respecto a su vida personal e incluso es famosa por ocultar su rostro; en una entrevista de los inicios de su carrera ella contó que esconder su cara es una manera de tener control sobre su imagen y separar su vida de famosa a su vida común.

Días atrás, un paparazzi captó a Sia totalmente desnuda, tomando el sol en una terraza y obviamente lo hizo sin su consentimiento. El fotógrafo pretendía vender las imágenes por Internet y esa información llegó a los oídos de Sia; ella al enterarse decidió publicar la foto que le enviaron y arruinar el negocio del paparazzi.

Sia se expresó por Twitter diciendo lo siguiente: 

Al parecer, alguien está intentando vender fotos mías desnuda a mis fans. Ahórrense el dinero, aquí las tienen gratis. ¡Cada día es Navidad!”, tuiteó intentando bromear con la situación.

Cabe destacar que la fotografía dónde aparece Sia desnuda tenía una marca de agua que decía ‘vista previa del cliente’ y la imagen estaba en venta junto a otras 14 fotos similares que exponían a la cantante.

Afortunadamente, el negocio del paparazzi vino abajo porque ya no tiene la exclusiva y la acción de valentía de Sia es aplaudible; publicar voluntariamente ese contenido no es decisión fácil y más cuando no era aprobado y consensuado. Sia demostró tener el control de la situación y de su cuerpo, una mujer empoderada que decidió no ser cosificada como objeto sexual por su industria.

Daily Mail / CNN

Debemos recordar que muchas celebridades que han sido víctimas de las fotografías sin permiso, así como otras que fueron hackeadas y, además, violadas de su intimidad cibernética para después revelar las fotografías y vídeos personales, como fue el caso de Scarlett Johansson y Jennifer Lawrence.

Cuando las víctimas son celebridades, se llegan a conocer alrededor del mundo sus imágenes, pero cualquiera puede ser víctima de la cosificación sexual a través de Internet desde pantallazos de mensajes sexuales hasta fotografías enviadas en privado.

Es importante conocer los límites de la privacidad y no caer en el juego de la divulgación de la intimidad de terceros, comparte esta noticia.