En algunos lugares rurales hay creencias muy arraigadas a la cultura acerca de sus prácticas religiosas, remedios naturales para combatir enfermedades y leyendas de personajes de sus antepasados.

Recientemente, salió a la luz una práctica realizada en una localidad de Bolivia que causó conmoción en las redes, se trata de un método para “curar” a los bebés del “susto” que les produce el hambre, así como de cualquier enfermedad.

El método consiste en introducir a los niños en la panza de una vaca que haya sido sacrificada ese día.

Las imágenes son estremecedoras, se puede apreciar cómo en el matadero las madres acuden para que sus pequeños sean introducidos en el estómago de las vacas muertas durante un lapso aproximado de 15 minutos. Para finalizar, esparcen hierbas de la localidad sobre el cuerpo del bebé.

ADVERTENCIA: LAS SIGUIENTES IMÁGENES PUEDEN HERIR SENSIBILIDADES

Incluso si los niños lloran y se resisten, son introducidos en el estómago y completamente cubiertos para que se “recuperen” de sus afecciones.

Una de las madres declaró que ha llevado a su hijo en tres oportunidades y está satisfecha con los resultados porque el pequeño ya logra sentarse, comer y evoluciona normalmente.

Muchas aseguran que el ritual combate las enfermedades asociadas a la desnutrición, creen que “Las energías del estómago limpian las malas energías de la enfermedad”.

El doctor Luis Fernando Bedregal, pediatra, aseguró que es importante advertir sobre el peligro de este tratamiento que coloquialmente conocen como “terapia de la vaca”, porque representa un grave riesgo para los niños.

Hizo énfasis en que podrían sufrir ahogamiento, o contraer una peligrosa infección que podría causarles la muerte.

El sistema inmunológico de los bebés es débil, necesitan recibir la alimentación adecuada y desarrollarse en un entorno con las mejores medidas de higiene sin tener contacto con personas o animales que puedan poner en riesgo su salud a través del contagio de enfermedades o bacterias.

Estar dentro del estómago de una vaca sin vida podría ser perjudicial para cualquier bebé.

A pesar de que las denuncias y advertencias de los médicos pediatras lograron la prohibición de esta práctica en los mataderos, se pudo conocer que las madres lo siguen haciendo a escondidas llevando a sus hijos cubiertos hasta en bolsas plásticas.

¡Es impresionante!

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