El pasado 18 de mayo Tanzania se estremeció con la noticia del fallecimiento de las siamesas María y Consolata Mwakikuti; quienes eran conocidas en todo el país por demostrar sus ganas de luchar a lo largo de toda su vida sin importar su condición. El país entero se detenía para celebrar sus graduaciones y sus decisiones.

Las siamesas eran conocidas por muchos como las personas más amadas de Tanzania.

Las siamesas estaban unidas desde el ombligo para abajo, compartían órganos tan vitales como los pulmones y el hígado. Sus padres murieron cuando las hermanas estaban muy pequeñas, por lo cual quedaron ante el cuidado de la Fundación Católica María Consolata. Las adoptaron y nombraron en honor a la religiosa italiana.

Cada hermana tenía su propio corazón, brazos y cabeza.

La fundación veló por el cuidado de las siamesas y también recibían donaciones que ayudaran a costear sus estudios y gastos personales. En el 2017 causaron furor en todo el país al graduarse de secundaria.

Las siamesas debieron enfrentar muchas trabas burocráticas e institucionales para poder completar su formación.

Durante la celebración se mostraron muy orgullosas ante las cámaras y señalaron que deseaban seguir luchando y completar sus estudios universitarios. Las siamesas reafirmaron toda su vida que no deseaban separarse, tomaron la decisión de seguir unidas y trabajar para llevar una vida normal.

Sus estudios eran su principal preocupación y afirmaban que también les gustaría llegar a casarse.

María y Consolata estaban estudiando para convertirse en maestras.

Lamentablemente, el 2 de enero tuvieron que ingresar en el Instituto Cardíaco Jakaya Kikwete; y cuatro meses después fallecieron debido a complicaciones en el corazón y en las vías respiratorias. Todo el país se vio conmovido con la triste noticia. El presidente John Magufuli compartió sus condolencias a través de su cuenta en Twitter:

“Me entristece recibir las noticias de María y Consolata. Recuerdo cuando las visité en el Hospital Nacional Muhimbili y ellas rezaban por la nación. Mis condolencias para la congregación, familia y amigos de María y Consolata”.

All Africa / BBC

El expresidente Jakaya Kikwete también compartió la noticia en su cuenta de Instagram. Edith Mushumbusi, la abuela de las siamesas, hizo una petición para que las gemelas fueran enterradas junto a la tumba de su madre y compartió su dolor: “Todavía eran muy jóvenes la última vez que las vi”.

Las hermanas tuvieron un funeral multitudinario donde gente de todos los rincones del país se acercó para acompañarlas en su partida.  

Las hermanas Mwakikuti  marcaron la historia de un país que supo valorarlas como ejemplos de lucha y alegría ante cualquier adversidad. Nos unimos a sus familiares y amigos en su dolorosa partida.

Comparte esta conmovedora historia para que el mundo recuerde la amorosa vida que llevaron María y Consolata.